1. La apuesta


    Fecha: 18/09/2020, Categorías: Gays Autor: Supertanque, Fuente: CuentoRelatos

    ... ello. Pero sí que me dirigí inmediatamente hacía la casa con el coche. Según me acercaba mi corazón se aceleraba y notaba la ansiedad del momento. Dio igual, llegue tarde. Entre en el jardín y recorrí el corto jardín abandonado hasta las escaleras que conducían al interior de la mansión abandonada. Las zapatillas y su bolso estaban allí. Dentro de ellas había unas bragas negras usadas. Aún podía sentir su calor corporal. Y también estaba ella, al borde de las escaleras que daban paso al jardín interior. Llevaba puesto un vestido marrón largo y la correa de perra le colgaba de un lateral, dispuesta a ser cogida por su amo y señor. Era una perra joven y rubia, peinada con una larga coleta.
    
    El camino era duro y áspero, lleno de piedras y polvo. La lleve conmigo hasta el centro del laberinto y ate su correa a una rama del árbol. La obligue a que tumbara en el frío y duro suelo. Y la amordace con un trozo de tela. Levante toda su falda. Tan larga era que la cubría toda la parte superior del cuerpo. La había reducido simplemente a piernas y un bonito coño completamente depilado.
    
    Y lista o no, se la metí una y otra vez. Cuando al fin me tome un descanso, me fije en las manchas de sangre de sus muslos. De alguna forma retorcida, me alegre en mi interior. La di la vuelta, me manché con un poco de barro para poder deslizarme mejor, y me dispuse a romperla el culo. Fue maravilloso penetrar ese culito virgen sin que ella demostrara el menor signo de dolor.
    
    Cuando al fin termine ...
    ... de manifestar mi lujuria, retire con cuidado la falda. Me fije en su rostro y la fuerza con la que había mordido la mordaza. Se la levante y la ayude a incorporarse tirándola de la coleta. Coloque mi polla delante de su boca y ella comenzó a lamérmela. Al cabo de unos minutos, estaba listo para follarme su boca también.
    
    Me retire de la escena. Necesitaba pensar con tranquilidad lo que acaba de hacer. Estaba viviendo una especie de cuentos de hadas macabro. Volví a la mansión. Allí estaban las cosas de la chica. Eche un vistazo a su bolso. Tenía una cartera con su documentación, así como un teléfono móvil privado. Vanessa tenía 18 años recién cumplidos, hasta el punto de que hoy era su cumpleaños. Vivía en uno de los mejores barrios de la ciudad. El historial de navegación de su teléfono móvil estaba a reventar de páginas porno. Pero no porno normal. Sexo anal, violaciones, sado, mujeres siendo meadas y comiendo mierda, zoofilia pura y dura. Abrí el diario por la fecha en que mandé mi mensaje...
    
    “Acabo de leer el mensaje de mi futuro amo y señor. No pide nada, sólo entrega completa por mi parte. Y pienso hacerlo. Pienso guardar la virginidad de cuerpo para que la disfrute como mejor desee.”
    
    “Estoy leyendo lo que escriben los demás. Estoy por escribirle para decirle que sea fuerte, ya que dentro de poco va a poder disfrutar de mi como mejor desee. Pero aún no puedo hacerlo. Tendrá que ser fuerte por los dos. También me he decidido por fin por la ropa que voy a llevar ...