1. Mi primo Tono


    Fecha: 24/09/2020, Categorías: Información, Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos

    ... siempre conmigo y no me la quito nunca”, dijo esto y nos reímos los dos por la broma.
    
    Entonces comencé a acariciarla como si me compadeciera de ella, porque iba diciendo en voz suave:
    
    —”¡Cuánto habrás sufrido de manos criminales, pobre pollita, todo por unos centímetros de más; manos de puto maricón te han lastimado, pero está contenta porque ahora te ves bella, esbelta, gustosa, sabrosa y señorona”.
    
    Tono se iba riendo por las tonterías que yo decía y ya no pude resistir de tener aquello en la mano y comencé a meterle lengua a toda ella, luego la boca para masturbarla; como mi boca se cansaba, de vez en cuando la sacaba para apretar la base de la polla o descapullarlo y pasar los dedos por el anillo del glande para que lo gozara. Tono quiso que hiciéramos un 69 y nos colocamos en la cama acostados de lado para mayor comodidad. Me jamé la polla y le metía dedos en el culo. También me gustó masturbar aquella polla con las manos y hacer rimming con su culo, que me supo a gloria. Así estuve un largo rato pero como Tono mama muy bien, por fin me entraron las ganas de eyacular porque notaba mis espasmos y que estaba ya el esperma en la base del tubo peneano. No quise avisar para que se sorprendiera y descargué bastantes veces, que yo sentí con mucho placer pero no conté porque estaba pendiente de su descarga, ya que había notado sus espasmos y no tardó mucho y se vino abundante. Como tenía tanta polla metida en la boca, una parte me entró directamente por la garganta, ...
    ... otra la saboreaba, era un agridulce delicioso y otra parte se me escapaba por la comisura de los labios. Pero mis penas se habían calmado.
    
    Nos arremolinamos los dos juntos jugando con nuestro cuerpo, haciendo picos, sobre todo yo, o miraba a los ojos. Pero noté que Tono estaba prendado de mí. Yo pensé que, al llorar delante de él como lo hice, me apreciaría menos o pensaría que soy un niñito, pero su reacción fue otra. Por momentos pensaba que se estaba enamorando de mí por las cosas cariñosas que me decía. Así como a mí se me arrancan palabros malsonantes, a Tono nunca se le oye hablar ninguna palabra injuriosa. Si yo digo puta, él se ríe, no tanto porque le gusta sino porque le extraña. Me contó que en su casa cuando se decía de alguna mujer del pueblo que era una puta no se decía con esta palabra sino con otras similares, “musa”, “rusa”, “lusa”, “fusa”, etc., sobre todo si había niños y jóvenes delante. A mí me gustó lo que me contaba, pero acostumbrado a escuchar los insultos que mi madre le suelta a mi padre, me han entrado todas las palabras más groseras del vocabulario por esa maestra que he tenido. Mi padre, con ser un macho de verdad, tampoco dice palabras soeces, de modo que alguna vez me dice que debiera moderarme para no tener ningún disgusto, pero se me hace difícil.
    
    Entonces yo le solté para su conocimiento todo el elenco de los nombres del pene. Y le decía que hay dos cosas que tienen más nombres que ninguna, el cerdo y el pene. Eso le hizo gracia y me pidió ...
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