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Mi primo Tono
Fecha: 24/09/2020, Categorías: Información, Autor: janpaul, Fuente: CuentoRelatos
... acercándome al armario. —”Esto…”, me miró sorprendido porque yo ya estaba desnudo y me sonreí al ver donde tenía puesta la mano. —”Sí, es mío, ¿por qué?”, dije. —”No, por nada, no había visto nunca; bueno, los había visto en foto, pero de verdad no, ¿cómo se llama esto…? ¿lo usas?”, me llenó de preguntas. —”No sé cómo se llamará técnicamente, lo llamo multifunción, aquí se coloca el pene, para estimularlo y esta bola va detrás metida en el agujero; así se estimulan las dos partes a la vez y por debajo, entre los huevos y el ano va este hierro que sostiene la bola, así multiplica las sensaciones, ¿satisfecho?”, contesté. Me fui a la ducha. Como siempre, mi ducha tarda en hacerse, además me había entretenido mirando al primo Tono y pensando que era un tío bueno, comencé a pelármela. Asomó la cabeza en la ducha y preguntó si podía pasar. Lógicamente le dije que no había inconveniente y se metió desnudo. Le cedí el sitio para que se pusiera debajo del rociador. Menuda pieza mi primo Tono. Su culo, que ya me había parecido rico cuando estaba vestido, ahora lo vi, redondeado y duro, carnoso y sólido. Sus pectorales no eran de gimnasta, sino más fuertes y redondeados, pero el abdomen estaba marcado con un bonito “sixpack" y una sección saliente, la más baja, que se debería a la clase de comida del campo, parecía tener un “sevenpack” en su abdomen. La polla me pareció espectacular, monstruosamente espectacular. Le dije: —”Necesitas que vayamos a comprar un par de ...
... bóxer; eso que te cuelga no cabe dentro del short”. —”¿Te gusta mi nena?”, preguntó. —”¿Así llamas a tu polla, nena? Eso es más un machorro que una nena…”, dije. —”Ésta es mi chica, ésta es mi nena…; pero…, ¿te gusta?”, insistió. —”Me la comería, si me lo permitieras; ya me gustaría ser atravesado por ella”, contesté. —”¿Eso desearías de verdad?”, insistió de nuevo. —”Me estás incitando, no sé qué decirte, he imaginado que tú eres gay, pero no sé si estoy en lo cierto”, dije sinceramente. —”Soy homosexual, sí; soy gay; creo que tú también, ¿es así?”, dijo. —”Sí”, fue mi escueta respuesta. Considerando que no hacía falta más presentaciones, me puse de rodillas bajo el agua y tomando con mis manos aquella tranca preciosa, la puse en mi boca y comencé a mamarla como yo solo sé hacerlo, con la intención de que al primo Tono le entraran las ganas de follarme en la noche y me dejara desgraciado de por vida con esa tranca monstruosa. Creo que jamás he tenido una de este tipo en la boca. Peluda, muy peluda; grande, larga, no sabría decir los centímetros, pero colgaba por más de la mitad del muslo; gorda, más gorda por la punta que por la base; grande, muy grande el glande, porque se salía del prepucio con facilidad sin necesidad de descapullarlo, porque él solo se descapullaba; medio gris y medio morena. Este primo mío debía de haberla trabajado para que se pusiera así. Aunque me parece que nuestra genética tendía a las pollas largas, como mi padre, los ...