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Don Isauro un pervertido Tendero. Parte 9ª.
Fecha: 27/09/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: sexigaleno, Fuente: SexoSinTabues
... llevaba dentro de su partecita de mujer, ¡semen espeso! A las 10 am se pasó a la cocina a hacer el desayuno, para su hombre y ella, adolorida como andaba se fue a despachar, para que fuera a desayunar Isauro, ella después lo hizo a medias, ya que la molestia que tenía en esos momentos, hasta el hambre le quitaba, pasadas 2 horas volvió a salir a la tienda y tomó un paquete de toallas sanitarias y se colocó una, pero igual era la primera vez que usaba algo en la entrepierna y se la colocaba erróneamente, en eso llegó Angie, y le pidió hablar a solas, y ella le manifestó que apenas le empezaba su menstruación y que no sabía cómo acomodarse ese apósito en su cosita, así que Angie le instruyó como hacerlo y que se revisara cada dos horas, que sí ya lo tenía empapado, ya debería cambiarlo por otra toalla, ya que la primera vez baja muy abundante, aunque a veces hay mujercitas que reglan muy escaso, le dio las gracias y se fue a su cuarto se cambió de interior se acomodó cómo Angie le dijo, se puso un pants y se fue a la tienda a atender, ya que Isauro tenía que “platicar” con la súper muñeca, el día pasó rápido ya que hubo mucho movimiento de ventas y compras, ya cerrado el negocio se sentó en el sillón del escritorio, ¡pero de ladito levantando una nalga!, le dolía posar la vaginita normalmente, se tomó una pastilla para el dolor, y se fue a asear, mientras llegaba Isauro con ella, en una bandeja de plástico se lavaba muy delicadamente por fuera, su mano con una esponja se la ...
... pasaba llena de burbujeante shampoo, tenía inflamados los breves labios exteriores, los sentía adoloridos, en eso llegó Isauro, que una vez seca, ¡la revisó abriéndole sus piernas!, le puso crema la misma que le ponía a colita, y esa noche se la llevó a su recamara, no hubo sexo nocturno, durmieron abrazados y así seguían pasando los días, hasta después de un par de semanas hubo otro encuentro sexual, ya menos doloroso para Lety, ya Isauro iba más adentro, ¡hasta donde ella decía “basta”!, ya su parte femenina ya se estaba amoldando de a poco, pero llegó el momento que el pene de Isauro topaba dentro, por más intentos suaves de empuje, esa barrera no la pasaba, ella ya aguantaba esas maniobras, un poco más de la mitad de sus 18 cms, eran los que se alojaban cada semana en esa delicada conchita, él comparaba a Mina y a Gris, con ella, no pasaba de ese tanto que metido en esas vulvitas lo hacían explotar el semen con fuerza de una manera abundante y copiosamente. Y así pasaron un par de meses más, ellos parecían marido y mujer, dormían, se bañaban, comían, y hasta paseaban juntos los domingos por la tarde, iban al cine, a algún café, o de compras, el gastaba con ella sin medida, pero eso sí, le compraba sus finas prendas de lencería y corsetería a su gusto, sólo tenía un par de tangas, las demás eran bikinis, cacheteros, licras, pantaletas estampadas, una de esas noches de sexo, Isauro la penetraba cómo siempre, suave y lento, ¡el penecito de ella comenzó a despertar!, y de su ...