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Maduro, probé con otro hombre y me gustó
Fecha: 28/09/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Desde adolescente me gustaban las mujeres, tuve varias novias cuando era estudiante y pasando los 20 años me junté en unión libre con una mujer 8 años mayor que yo. Todo fue maravilloso disfrutábamos al máximo del sexo. Esa linda y extraordinaria mujer me inició en los placeres anales, en ocasiones, me acariciaba el ano con sus dedos, me lo lamía con la lengua y en ocasiones me metía sus vibradores. Todo eso yo lo disfrutaba de maravilla, e inclusive me llegó a proponer que invitáramos a un tercero, para mamarle la verga y que me la clavara por el culo, frente a ella. Nada de esto, último, pasó y unos años después nuestra relación terminó. Entonces yo me fui a vivir sólo a un departamento que adquirí en renta. Seguía saliendo con mujeres, pero cada día era más fuerte en el deseo de probar una verga. Fue así como en una noche de viernes decidí realizar mí gran deseo de que otro hombre me ensartara su macana por el ano. Ese día miré en el periódico un anuncio que sólo de leerlo me calenté decía: se brinda el servicio de masaje hombre para hombre. Desde temprana hora me empecé a alistar, para vivir la gran experiencia de que por primera vez me cogieran, como cualquier marica. Fui a una tienda de juguetes sexuales para adultos. Compre unos condones de sabor y lubricante para el ano. Después pasé por una tienda de venta de vinos y compre una botella de vino de tequila de exportación y unos cuantos refrescos. Avanzada la tarde me metí a bañar a arreglarme un poco, me recorte muy ...
... cortito todo el vello del cuerpo y de manera total las axilas, bigote, las nalgas y pies. Al terminar me dispuse hablar a teléfono de anunció en el periódico. Una señorita muy amable me atendió. Yo le di a conocer mi pretensión y ella me preguntó que si quería sólo el masaje deun muchacho apuesto o que si también deseaba me penetrarán el trasero. Pues como era mi ardiente deseo de probar una macana por el chiquito, pues le dije que deseaba también que me clavaran; le di mi dirección y acordamos que las 11 de la noche estaría en mí departamento. Desde momento me sentía muy caliente y ansioso; así empecé a arreglarme muy gays, sexy y atrevido. Recogí totalmente con fijador mi pelo negro rizado, me saqué la ceja y delineo en una franja muy delgadita remarcada con lápiz café. Me enchine las pestañas y fue lo único que me hice en el rostro. Una gargantilla negra en el cuello, me porté una camiseta negra sin mangas corta hasta el ombligo, una tanga negra de hilo dental que se me metía y perdía entre mis nalgas rasuradas y al frente un corte en forma de corazón que así apenas tapaba mi pene, un schors azul de mezclilla a la cadera muy ajustado y corto que dejaba ver, un poco, de la parte baja de mis pompas, unas sandalias negras tipo playa de 3 agujeros de correas muy delgadas para lucir mis del 6 estéticos, alargados y escrupulosamente arreglados, de adorno una pulsera negra en el tobillo izquierdo, me miré al espejo y me gustó aquella personalidad de homosexual obvio, ahora mi ...