1. Robin y su negra verga


    Fecha: 29/09/2020, Categorías: Gays Autor: Albany, Fuente: CuentoRelatos

    ... el pene.
    
    Me tumbé a su lado y acerqué mi pierna para hacer contacto con la suya, la tenía caliente en contraste con la mía fría. Me giré y le coloqué la mano sobre el pecho. Tiene un poco de vello ensortijado en el centro y rodeando las tetillas, luego en el ombligo, aumentando desde allí hasta el pubis donde se espesa y en los muslos en la parte interior.
    
    -¿Puedo besarte Robin? Mirándole atentamente, como estaba, no me había percatado de que él hacía lo mismo y su respuesta fue tirarse sobre mí y colocar sus gordos labios tapándome la boca. Se separó un segundo después de chuparme los labios y morderlos.
    
    -Te deseo Robin.
    
    -Yo también, ¿no lo ves? Debo ser algo marica porque tú me gustas y excitas. Me pegó dos mordiscos que pensé que me comía el labio y se apoyó sobre mi restregando su pecho en el mío.
    
    -¿Qué haces? Le dije divertido.
    
    -Calentarte, estas helado y así tu verguita no se podrá dura.
    
    Y aunque parezca mentira entre en calor. Respondía a sus besos y le di varios en el cuello, en la cara. Robin tenía los ojos cerrados, sus fuertes brazos me sujetaban, nuestras vergas se tocaban a través de la tela del tanga. Mis besitos no cesaban, sujeté su rostro y le iba besando el mentón, las mejillas, la frente. Yo besaba y él también, varias veces hasta que los labios se encontraban y comenzó a querer meterme la lengua empujando furioso en mis dientes apretados.
    
    Mi polla se había puesto dura, notaba su enorme paquete como él notaba mi dureza y me entregó ...
    ... varios besos que recibía con gusto en la boca, cuando su lengua entraba y salía follándome con ella. Buscaba mi lengua sin parar hasta que comencé a luchar con la suya en suaves caricias de lengua rozando una con la otra excitando mi cuerpo.
    
    Me dio la vuelta y me colocó sobre él, sus grandes manos retiraban el hilo del tanga y acariciaban el ano, agarraba con fuerza mis redondas nalgas, cada una en una mano y clavaba los dedos en ellas. Yo me agarraba a su pecho, acariciando sus costados y el bien formado abdomen metiendo la mano entre los dos cuerpos.
    
    Lamía sus tetillas jugando con los caracoles del vello hasta que se le pusieron duras. Me estaba metiendo un dedo de cada mano por el ano estirándolo, sin hacerme daño, solo era placer lo que me hacía sentir y me relajaba entregándome a mi macho, sin oponer resistencia, dejando que dilatara mi culo para lo que vendría.
    
    -Robin, quiero chuparte la verga déjame el culo. Enseguida tiro de la tela que me cubría dejándome desnudo como él estaba, sin moverse me sostuvo por las caderas y me rotó sobre su cuerpo, le cabalgaba con mi polla sobre su cara y la suya ofrecida a mi golosa boca.
    
    Lance un tremendo lamento cuando su lengua pasó por encima del ano mientras me abría con las manos tirando de las nalgas.
    
    -¡Ahhhhhhhhhhh! Volví a gemir cuando me lamió los huevos pasando por todo el perineo hasta el culo y acto seguido se comió el glande de la polla y toda la verga entera. Tenía todo mi miembro dentro de él, dándome una ...
«12...456...13»