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Cediendo a mi Acosador
Fecha: 06/10/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Los hechos de este relato se remontan a mi adolescencia, desde la escuela siempre fui molestado y golpeado por mis compañeros, por decirlo sufría de bullying aunque en ese tiempo no tenía ese nombre. Me llamo Julián y actualmente tengo 27 años y mi historia sexual comenzó a los 14, cuando iba en décimo grado de secundaria. Como dije siempre fui víctima de bullying por mi apariencia y mi manera de comportarme, soy de piel muy blanca y cabello oscuro, y en aquel tiempo era algo delgado pero tenía un trasero redondo que resaltaba en mi figura de chico, lo cual me daba aún más problemas porque me generaba burlas de mis compañeros, y hasta solían nalguerame diciendo que parecían nalgas de chica. Entre todos quienes me molestaban había uno que lo hacía de manera constante, su nombre es Darío, era un chico más alto y fuerte que todos en clase por tener dos años más que el resto, había reprobado dos años. El solía acosarme mucho, me jalaba del cabello y me golpeaba las nalgas y me decía que mi trasero estaba para cogerlo, sabía pasar a mi lado y me decía al oído "cuando te dejas coger el culo". Yo me molestaba mucho cuando lo hacía y el solo reía a carcajadas. Su acoso fue subiendo de nivel y ya no sólo me nalgueaba sino que aprovechaba las clases de gimnasia para tocar mi trasero y poner su dedo entre mis nalgas como simulando meterlo. Cierto día entré al baño y ahí estaba Darío, traté de no mirarlo y continuar al urinario, terminé y cuando me di vuelta, Darío estaba parado con su ...
... pene erecto fuera del pantalón y me dijo "mira lo que tengo para tu culito". Me quedé paralizado por un instante viéndolo y luego salí corriendo de ahí mientras Darío se reía. Luego de unos días de seguir soportando su acoso, en clase de inglés nos colocaron en parejas para realizar un proyecto, y como yo era muy aplicado mi compañero elegido fue Darío por ser bastante dejado en la materia. Yo no lo acepté y pedí cambiar de compañero pero el profesor no lo hizo, en fin me tocaría estudiar con mi acosador. Nos encontramos en la biblioteca del colegio y el dijo "voy a estudiar tu culito", yo me enojé y quise retirarme, y fue ahí cuando Darío metió su mano dentro de mi pantalón y bóxer jalándome hacia la silla, caí sentado con la mano de Darío en mi trasero, me quedé quieto mirando si alguien había visto lo que pasó, pero nadie se había fijado. Le pedí que sacara su mano y en lugar de eso puso su dedo en mi ano intentando meterlo, sentí una corriente en mi cuerpo y quedé inmóvil. Pasaron algunos segundos hasta que reaccioné y saqué la mano de Darío de mi trasero, el se reía y pasaba su dedo por su nariz diciendo "hueles a culito virgen". Yo estaba muy sonrojado y salí de ahí sin decir nada. Al siguiente día volvimos a estudiar con Darío pero esta vez nos veríamos en mi casa para eso, yo pensaba que en mi casa él ya no me acosaría. Por esos azares de la vida ese mismo día mi madre salió y tuve que recibir solo a Darío, cuando llegó y subíamos las gradas él jaló mi pantalón dejando ...