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Por detrás mola más
Fecha: 10/10/2020, Categorías: Gays Autor: RAL80, Fuente: CuentoRelatos
Ya se habían ido todos los invitados menos yo que pase por el baño antes de disponerme a marchar. Cuando iba a marcharme busqué a rosa para despedirme y tras mirarla unos segundos, allí de pie ante su cama y de espaldas a la puerta, me puse cachondo otra vez. Me acerqué sigilosamente a ella y tras meter mis manos bajo su falda la agarre con fuerza por las caderas y apreté mi paquete contra su culo. Ella empezó a reírse y dijo: - que haces? - llevas toda la mañana como una perra en celo!!! - yo??? - me pones el culo en pompa, abres las piernas sin ningún pudor a sabiendas de que te estoy mirando, te agachas frente a mí para que pueda ver el escote de esas enormes tetas con el canalillo de fondo y cuando no te hago caso vienes a abrazarme para clavar contra mi esas tetas tan duras q tienes. - jijijiji. Aquella risa tan picara me puso aún más cachondo y solté mi mano derecha de su cadera para meterla por entre las bragas y empezar a masajear aquella zona tan húmeda y jugosa. Después de unos minutos de jugueteo la note más relajada y la coloque suavemente sobre la cama a cuatro patas, le recogí la falda sobre la espalda y empecé a bajarle las bragas, pero al percatarse se puso a la defensiva. Yo que no quería parar, pero tampoco forzarla, le dije: - vamos poco a poco y cuando quieras paramos. - no sé...José va venir en cualquier momento. - te repito que cuando quieras me lo dices y paro. Comencé que nuevamente a masajear, esta vez metiendo la mano ...
... desde atrás mientras con la izquierda, y bastante dificultad, me sacaba la polla de forma desapercibida y cuando nuevamente la note relajada aproveche para metérsela del todo sin darle tiempo a que dijera nada. Ella al notarla toda dentro se tensó de tal manera que no me dejaba moverla, ni hacia dentro ni hacia afuera y entre dientes dijo: - dijiste q cuando quisiera parabas. No me has dado tiempo ni a hablar. -si no me dices que pare yo sigo. -si no me das tiempo no puedo hablar. - bueno...relajante y te la saco. Después de un par de minutos en completa tensión ella seguía completamente agarrotada y yo sin poder moverme para no hacerla daño, entonces empecé a acariciarle las nalgas mientras le decía: -tu tranquila, cuando te note más relajada te la saco sin hacerte daño. Luego me eché hacia adelante y tras recogerla la camiseta en el cuello y desabrocharle el sujetador empecé a masajearla los pechos, jugando especialmente con los pezones. Al notarla ya más relajada retrocedí un poco y tras ver que se había desbloqueado nuevamente avance metiéndosela por completo y me sorprendió que en lugar de mostrarse reacia a mi nuevo intento por su garganta escapo un gemido placentero. Estando allí apretando y sin querer soltarle ni un milímetro de ella volví a sujetarla por las caderas y entonces noté como ella avanzaba un poco para volver a retroceder con contundencia. En aquel momento comenzó un va y ven por parte de los dos que se iba acelerando por momentos. Yo ...