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Las historias de Katy (III)
Fecha: 11/10/2020, Categorías: Hetero Autor: eroticbox, Fuente: RelatosEróticos
Prácticamente saltó de la cama, tiró el ordenador al suelo mientras presa del pánico se vestía con vaqueros y se repetía a sí misma, -No puede ser, no puede ser, es imposíble..-. Bajó a la cocina a por un cuchillo de cortar largo y grueso y hecha un flan se dirigió a la puerta. miró por la cerradura y se le hizo un nudo en la garganta. Era Sarah su amiga del alma. De repente le empezaron a temblar las piernas, se tambaleó para mantener el equilibrio y casi se le cae el cuchillo. Empezó a reír de forma histérica mientras se recuperaba del susto y le abría la puerta a su amiga. -Joder! que susto me has pe..-. No pudo acabar la frase, Nelly se le echó encima llorando a moco tendido mientras le repetía -No me quiere! ese cabrón engreído no me quiere!- decía entre sollozos. La acompañó al sofá y fue a cerrar la puerta, vio como un hombre vestido de traje negro giraba sutilmente hacia el ascensor, se parecía mucho a su vecino, cerró la puerta y se dispuso a hacerle un té a su sollozante amiga. Estaba destrozada, el chico del que estaba colgada la había rechazado tirando por los suelos todas las ilusiones y dejándola emocionalmente resentida y rota. A Katy solo le parecía otro desengaño amoroso más y mientras su amiga hablaba no dejaba de pensar en lo sucedido con “El Club”. Cuando por fin consiguió calmar a su amiga le ofreció que se quedara a dormir con ella, que aunque su piso no tuviera habitación de invitados, siempre podrían dormir juntas en la misma cama pues ...
... tenía espacio de sobra para que durmieran cómodamente las dos. Ella aceptó, no era la primera vez que dormían juntas y Sarah se sentía muy a gusto al lado de Katy. Katy por su parte siempre había sentido algo especial por Sarah, no era amor, su sentimiento era más como el de una hermana, una hermana un poco pervertida. Su amiga siempre había despertado en ella una sensación de morbo y atracción que llevaba en secreto y la espectativa se volvía todavía más perversa al saber que ella estaba en un momento débil y quizás con unas copas de más.. Katy putón había tomado el control. -¿Te apetece algo de beber?- le preguntó sin pensar. -Vale, supongo que me vendrá bien un poco de alcohol para olvidarme de todo esto- respondió Sarah. Katy putón se frotaba las manos mientras gestionaba unos mojitos bien cargados. De todas formas pensó, a ella también le iría bien desconectar un poco y no pensar en sus sesiones de la deep web. Sin saber como, estaban en la cama mojito en mano y sin pijama las dos, solo conservaban las bragas, sentada una enfrente de la otra mientras recordaban momento de la infancia. Katy quería abalanzarse sobre su amiga y comerla entera pero tenía tanta indecisión.. ¿Podía eso tirar su amistad por los suelos? se preguntaba mientras se mordía el labio inferior con cara de deseo. -¿Katy ocurre algo?- pregunto Sarah. Se había dado cuenta de que no la escuchaba, la expresión de su amiga se había vuelto lasciva y la pregunta le salió fruto del deseo, pues ella también ...