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El chico de los jugos.
Fecha: 11/10/2020, Categorías: Gays Autor: Megustannenes, Fuente: SexoSinTabues
El chico de los jugos. En el relato pasado me había descrito como una persona atlética, se debe a que asisto con frecuencia a un gimnasio cercano a mi casa; a unas cuantas cuadras, entre mi casa y el gimnasio abrieron un local donde se venden jugos y licuados con proteína y esas cosas, comencé a ir tanto que ya hasta me había hecho buen amigo de doña Marí, la señora que atiende ese lugar. Cierto día al salir del gimnasio me dispuse a pasar por mi ya cotidiano licuado, vestía un short negro pegado, una playera de resaque negra y una sudadera gris, al llegar, saludé levantando un poco la voz: - Buenos días doña Marí. !! Para mí sorpresa, un chavo de facciones finas me contestó! - Buenos días señor, que se le ofrece? Lo sutil de su voz inmediatamente me atrapó, su rostro suave, nariz perfilada, labios gruesos y ojos grandes me cautivaron, su piel era morena y aparentaba unos 20 años, delgado, 1. 70 aproximadamente, me quedé perplejo admirando aquel muchachito que me cautivó, el volvió a preguntar: - Que se le ofrece señor? Titubeante le contesté! - Perdón, no está doña Marí? - Está enferma y mi mamá me mandó a cubrirla. - Umm, espero se recupere pronto, me puedes preparar un licuado por favor? - Si claro. Mientras lo preparaba, no dejaba de mirarlo, vestía un pans y sudadera gris con una camiseta blanca, se le veían unas nalgas pequeñas pero redonditas y me imaginaba tocándolas y apretándolas, ahí estaba yo como pendejo admirando ese culito que se contoneaba de un lado a otro ...
... mientras preparaba licuados. - Y que es de ti doña Marí? - Es mi tía. - Eres un chico muy amable al apoyarla, cómo te llamas? - Gracias, me llamo Manuel - Me dijo dándome el licuado, me regaló una hermosa sonrisa, nuevamente quedé pasmado, todo lo que hacía, sus gestos, su risa, su rostro, cuerpo, forma de caminar me apendejaba y estoy seguro que se dio cuenta de eso. - Mañana nos vemos, ok? - Su voz cambio de tono y de una forma pícara, casi con un poco de lujuria me contestó. - Aquí lo espero para darle su licuado! - Me dijo, lanzando una mirada a mi entre pierna Pinche mocoso pensé! No podía creer la forma en que me ponía nervioso, estaba tan fuera de mí, que no me di cuenta de la erección que me provocó, se marcaba tanto en el short pegado que traía puesto, que rápidamente me cubrí con la mochila donde cargo todo lo necesario para el gym, el solo soltó una pequeña risa, di las gracias y me fui apenado, en el camino no podía dejar de pensar en él y nuevemante una erección aparecía. Llegue a mi casa y lo primero que hice fue hacerme una puñeta a salud de ese pinche mocoso, me lo imaginaba mamandome la verga y hundiéndosela hasta el fondo de su interior, en instantes descargue chorros de Lefa caliente, quedé satisfecho y seguí con mis labores cotidianas. El día se me hizo largo, ya quería que fuera de mañana para volver a ver a ese chavo que me tenía tan loco, realice la rutina los más rápido que pude y literalmente salí corriendo del gimnasio, llegué al local, saludé y otro ...