1. Fracasé con un hotdoguero, pero me consolé con su chalán, que me fascinó


    Fecha: 15/10/2020, Categorías: Gays Autor: Toshka, Fuente: CuentoRelatos

    Uno de esos largos períodos que mi Fredy se iba a trabajar al otro lado de la frontera, mi necesidad me obligó a buscar un sustituto y una tarde, después de ponerme agradable a la vista, salí a buscar en un parque recién inaugurado. Me vestí de deportista con una camisetita pegada al cuerpo y un pantaloncillo corto (short) de tela fina que resaltaba mis glúteos, mis tenis ligeros, una toallita para el sudor... y mi sonrisa para seducir; seguramente encontraría algún atleta de buen ver al que le gustasen mis nalgas paraditas.
    
    Llegué al lugar y estacioné mi auto cerca del lugar asignado a los puestos de comida, pasé de largo viendo hacia la pista de correr buscando rostros y cuerpos que me engancharan. Hice mi calistenia y caminé por la pista una vuelta, dos vueltas, tres... mucha gente, pocos machos como para mí. Me senté a esperar un poco, tal vez más noche aparecían los "míos"... nada, media hora después di otra vueltecita y decidí regresar a casa, tal vez los martes no eran buen día para conseguir machos.
    
    Camino al estacionamiento, las aromas de la comida me provocaron ganas de comer y se me antojó un menudo que olía muy bien; me dirigí al puesto pero casi llegando lo vi... alto, cara dura pero mirada agradable, parecía soldado raso de unos 40 años y 1.85. Tenía un gorro blanco y un delantal de igual color, atendía un carrito de hotdogs... se me antojó entonces una salchicha; su salchicha para que la metiera entre mis dos panes (nalgas). En vez de ir con la menudera ...
    ... desvié mi caminar con el hotdoguero, una fila de 2 personas nos separaban y yo no perdía oportunidad para sonreírle coquetamente cada vez que parecía voltear hacia mi; él parecía no darse cuenta de mí, en cambio, el chalán que le ayudaba e iba y venía preparando las verduras y cocinando las salchichas y los chiles se dio cuenta de mis flirteos, me fijé en él y me sonrió como con burla. Lo miré entre sonriendo y enojado para decirle en voz bajita para solo oír yo -feo- y le guiñé un ojo; él hizo lo mismo -fea- y me enseñó el dedo medio, -groseroooo- le regresé moviendo los labios y volteándome muy dignamente.
    
    Me tocó el turno de ser atendido y con la mejor de mis sonrisas le pedí un dogo con todo, me sonrió apenas el "soldado" y me sirvió; con un mohín de disgusto tomé mi dogo y me fui a sentar; en ese momento pasó el chalán tras de mí y me manoseó disimuladamente las nalgas con una mano.
    
    -Qué buen culo, ¿me lo prestas?- siguió su camino y lo seguí; traté de ponerle una zancadilla así, "sin querer" pero solo trastabilló un poco.
    
    -Ay, perdón, no me fijé- le dije burlonamente y pasé a sentarme en una banca con mesita. Se acercó a mi mesa y la limpió con un trapito, esmerándose.
    
    -Qué bonito sonríes, pareces una niña cuando lo haces- me desarmó, no supe que decir y solo le sonreí me imagino que con una sonrisa de tonto.
    
    -¿Un refresco?-
    
    -Si, por favor, una Coca-Cola- Me guiñó un ojo y se retiró. No era feo... lo escanee en su caminar y me percaté que tenía cuerpo ...
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