1. Luna de miel para ella (Parte 3)


    Fecha: 17/10/2020, Categorías: Microrelatos, Autor: titan, Fuente: CuentoRelatos

    ... visto nada, me sentía impotente. No sé si tenía rabia por lo que ella había hecho o porque antes, yo no me la hubiera imaginado siendo cogida por Philipe.
    
    Voy a salir un rato lo dije, ahora no puedo hablar con claridad. A pesar de su confesión, no quería perderla, camine un rato por el borde del muelle que tenía la isla, tratando de pensar e hilvanar una conversación con Viviana, pero más que para buscar una solución, quería que me diera detalles de cómo había sido poseída por aquel hombre que hace casi un día atrás no existía en nuestras vidas.
    
    Volví a nuestra cabaña, los chicos ya habían despertado y tomaban desayuno en el comedor, les pregunté por su madre y me dijeron, ‘está en la pieza durmiendo, parece que no se siente bien porque la sentí llorar’, me dijo mi hija al oído. ‘No te preocupes -le dije- al parecer está en sus días, voy a verla’. Cuando me sintió entrar quiso pararse y salir e inicié esta conversación con ella.
    
    Yo: Viviana quizás he sido el culpable de las cosas que has hecho, tal vez no he sido tan buen hombre como me dijiste antes y eso te hizo dejarte llevar por los encantos de un hombre que te prodigó más atención y bueno lo que hicieron se dio de manera natural, no quiero perderte has sido mi fiel compañera todos estos años y un desliz no puede destruir todo lo que somos actualmente, y estoy dispuesto a perdonar y superar lo que ha pasado esta noche, pero ...
    ... para mi tranquilidad, me gustaría que me cuentes que fue lo que hicieron y como se dieron las cosas.
    
    Viviana: Hernando me haces poner en una situación muy incómoda, sé que te hice el daño más grande que se le puede hacer a un hombre, entregándome a otro hombre, sabiendo que estabas cerca. Me siento avergonzada y no creo que me puedas perdonar si te enteras de los detalles de lo que pasó entre nosotros.
    
    Yo: Al contrario, creo que al enterarme de las cosas, sabré en que he fallado y así corregir mis errores y entonces esto no se volverá a repetir, además ninguno de nuestros cercanos ha visto nada y ni aun nuestros hijos sospechan que haya sucedido algo raro aquí.
    
    Trate de sonar convincente en mis explicaciones, pero en realidad la morbosidad de saber cómo al fin un hombre había tomado a mi mujer me ganaba, quería saber cómo había cogido ese hombre a mi mujer, lo necesitaba, no para saber la verdad, sino para tener una excitación que me hiciera tomar a mi mujer y hacerle el amor, ojalá mejor que aquel hombre.
    
    Viviana: No sé, es raro lo que me pides, pero quizás tienes razón, aunque no quiero que te sientas mal, así que prométeme que no me recriminaras lo que voy a contarte.
    
    Yo: Tranquila la caminata me ha aclarado un poco la cabeza, insisto no quiero perderte y necesito saber en qué pie estoy y como mejoro mi forma de tratar contigo
    
    Viviana: Bueno déjame contarte…
    
    Continuará. 
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