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Cartas a Damián 1
Fecha: 28/10/2020, Categorías: Gays Autor: juanitocaminador, Fuente: SexoSinTabues
... ejercicio para mantener mi verga dormida empezaba a fallar. -Mirá Lucas, si querés. , no puedo mucho. , pero si me cogés, unos pesitos te puedo dar, si me cogés. - La invitación a prostituirme aceleró mi morbo, pelé la verga semi-erecta y le dije: chupala, dale! Ernesto pasó del deseo avergonzado a la euforia total, se abalanzó sobre mi pija, se arrodilló entre mis piernas y me la empezó a chupar desesperado. En dos minutos yo ya estaba duro como piedra. -Vamos a coger, dale. -Si Luquitas, vamos a mi pieza -En la cama donde cogés con tu mujer? -Si, Lucas, me recontra - excita Entramos al cuarto, Ernesto se quitó todo de la cintura para abajo y se puso en cuatro al borde de la cama. Yo sólo me bajé la ropa. Era cierto, tenía un culito hermoso, lampiño, gruesito, parado. -Dámela en seco, Lucas, no quiero esperar que me dilates-. Le abrí las cachas, el esfinter rosadito le temblaba de calentura, comencé a pasarle el glande que ya rezumaba preseminal por la rayita para mojarlo un poco. -Dale, metela!- Querés duro?, pensé, ahí la tenés. Le di un empujón y de una le clavé media verga, a mi me dolió, a él ni te cuento. Le di un segundo empujón y se la enterré hasta los huevos. Gritó de nuevo y medio entre dientes me dijo -me gusta que me duela pero, ay! Lucas, esperá un ratito. El ratito fue corto, Ernesto comenzó a dilatar y en minutos el mete y saca era furioso, él estaba mojado completamente, su esfínter suave, blandito y tibio, y sus gemidos me ponían a mil, me puse tan loco ...
... que con cada pijazo lo levantaba de la cama. No fue largo, pero fue muy intenso, cuando se la saqué vi el charco de semen entre sus piernas, había acabado sin tocarse sobre las sábanas donde cogía con la esposa. Descansamos 10 minutos, en los que no paró de jugar con mi pija. A cada rato me decía, - no sabés hace cuanto te tenía ganas Lucas, de antes de casarme- Comenzamos a calentarnos nuevamente. -Soy tu primer puto, Lucas?- Sonreí. -No, no sos el primero, pero sos el más puto- -Ay, no me halagues-, me dijo con un tono de marica que me hizo sonreir nuevamente -Entonces por qué te hiciste rogar tanto? -Soy reservado Ernesto, además vos sos el marido de mi prima, es más difícil aceptar. - Hizo un mohín de desdén, como diciendo "eso qué importa?" Cuando empecé a sobarle el culito me dijo -esperá-, fue al ropero y de un cajón sacó una tanga de tu hermana, se la puso y vino meneando las nalgas de nuevo a la cama. Le quedaba bárbara. Te la hago corta, lo volví a coger corriéndole el hilo de la tanga y él volvió a acabar pero esta vez dentro de la tanga. No sé como hizo para arreglar el enchastre y la baranda a garcha que dejamos en la pieza! Tu cuñado se convirtió en mi putita. Todas las semanas, un día distinto siempre, yo me rateaba a la escuela y el salía del trabajo a la hora del almuerzo, comiámos en una pizzería de Entre Ríos (pagaba siempre él, yo no laburaba todavía) y después íbamos a un telo de la calle Independencia. Le rompí el culo de todas las maneras que te puedas ...