1. En un baño público


    Fecha: 31/10/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    Nunca me había pasado nada como eso. Me entraron ganas de mear y lógicamente me dirigí a los baños. Justo detrás de mi entró otro chico, mas o menos de mi edad y aunque había mas urinarios libres se colocó justo a mi lado. Yo atento a la complicada maniobra no le presté atención. Pero él no perdía detalle de cómo me abría la bragueta, bajaba el ajustado slip que llevaba ese día y me sacaba la polla
    
    . Él realizaba unas maniobras similares pero en vez de mear se dedicó a acariciársela lentamente haciendo que se le pusiera morcillona. De reojo podía observar perfectamente la maniobra pues la realizaba un poco girado hacia mí. Pensaba : -Este maricón se va a masturbar mirándome. Pero la situación se veia extrañamente morbosa y eso que yo nunca había pensado en acostarme con otro chico. Sin querer me estaba excitando y mi pene reaccionaba a eso poniéndose duro. Como él lo estaba mirando de forma descarada lo notó de inmediato y con voz enronquecida por la excitación me dijo: - Me gustaria comerte esa polla tan hermosa que tienes. Si lo llego a pensar mas no lo hago, pero se me escapó una mirada a los cubículos. Lo notó y cogiéndome de la mano con las pollas fuera, me arrastró a uno de ellos y lo cerró por dentro. Mirándome a los ojos me agarró la polla y comenzó a pajearme despacito y ella me traicionaba poniéndose cada vez mas dura apretada en su mano.
    
    Con la otra me acariciaba los testículos suavemente. Sabía como ponerme muy cachondo. Sin dejar de mirarme a los ojos y ...
    ... con una media sonrisa ladeada en sus finos labios se sentó en el wc y me empujó hasta quedar con la espalda apoyada en la puerta.
    
    Besó el glande, sentí como una corriente eléctrica recorria mi columna hasta base del cráneo. Sin soltarme los huevos se la metió entera en la boca. Como todavía no había alcanzado su máxima dureza le resultó relativamente fácil. Pero allí se empezó a poner consistente de verdad y notaba como echaba la cabeza hacía atrás despacio mientras la consistencia de la verga le obligaba a ello. Pero sin dejar de apretar el tronco con los labios bien cerrados.
    
    Hasta ahora lo había hecho todo con mi aparato saliendo por la bragueta, pero con las habilidosas manos procedió a desabrocharme los pantalones y bajarlos por mis muslos y hacer lo mismo con el slip de licra. A la vez apretaba los labios alrededor del tronco haciendo que yo lo sintiera como si la tuviera metida en una trituradora. Por fin solo tuvo el glande en la boca duro como un diamante rojo apretándolo contra su paladar y con la punta de la lengua en el frenillo la movia de lado a lado. La sacó del todo de la boca y fue recorriéndola hacia abajo justo por la parte inferior pasando los labios apretados fuerte y llegando hasta los huevos.
    
    Se metió uno en la boca como si fuera un caramelo mientras ahora con las dos manos me pajeaba despacio. Atónito y sin decir palabra solo podía admirar la perfección de sus movimientos mientras de vez en cuando me clavaba su vista azul. Nunca me habían comido ...
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