1. El viejo de la estación me lleva a su casa


    Fecha: 01/11/2020, Categorías: Gays Autor: danisampedro91, Fuente: CuentoRelatos

    ... adormilados durante un par de horas, hasta que me fui espabilando, y cuando intentaba separarme del viejo para levantarme, este agarró mi polla empezando a meneármela y decirme que estuviera tranquilo que me iba hacer volver a correr.
    
    Sin dejar de menearme la polla, me empezó a morder los labios, fue bajando por el cuello, donde además de mordérmelo me hizo 2 chupones, para luego seguir hasta mis pezones, lamerlos y morderlos mientras seguía meneándome la polla con su mano.
    
    Mi verga por su puesto empezó a reaccionar a aquellos estímulos que le daba el viejo, y poco a poco empezó de nuevo a empalmarse, hasta hacerme gemir y que yo agarrara la polla del viejo, empezando a sobársela ya que se encontraba totalmente flácida a causa de las 2 folladas que le había dado a mi culito.
    
    Tienes ganas de más verga, eh mi putito, me decía sin dejar de menearme la polla. Eres bien caliente maricón, pero no te preocupes, que ahora te voy a ordeñar para que no te me vayas a marchar caliente y salido.
    
    Llevó su boca a mi polla, y sin dejar de meneármela suavemente, fue lamiéndola hasta meterla en su boca, y mientras la chupaba y meneaba suavemente con su mano, llevó su otra mano a mi culito, empezando a meterme un dedo, irlo abriendo, hasta que consiguió meter otro de sus dedos, empezando a follarme el culo con ellos a la vez que me chupaba la polla y me iba pajeando.
    
    Yo abrazado a él, me abría de piernas dejando que sus dedos me dieran por el culo, y que su boca chupara mi ...
    ... polla a la vez que me pajeaba con su otra mano.
    
    Gemía y movía mi culo clavándolo más en sus dedos, hasta que empecé a gritar que me corría. ¡Ohhh oh! Me corro, me corro, gritaba empezando a soltar leche por mi polla. ¡Ohhh! ¡ooohhh! Sujetaba la cabeza del viejo con mis manos, apretándola contra mi polla, a la vez que movía mi pelvis metiendo mi polla más en su boca.
    
    Pero el viejo ni se inmutó, apuró más la paja y las chupadas que le daba a mi polla a la vez que clavaba más a fondo sus dedos en mi culo, y sin dejar de chuparme la polla, se tragó todo mi semen.
    
    ¡Dios! Que chupada me había dado el cabrón del viejo; me había dejado el cuerpo titiritando de gusto; temblaba como si fuese una marioneta.
    
    Cuando terminé de soltar toda la leche que tenía, el viejo dejó de chuparme la polla y sin sacar los dedos de mi culo, me agarró la cabeza con la otra mano, apoderándose de mi boca empezando a meterme su lengua, haciendo que saboreara mi esperma.
    
    Después de dejarme los labios hinchados y enrojecidos, el culo bien abierto, preñado por su verga y estimulado por sus dedos, nos levantamos de la cama, nos fuimos a asear un poco, y luego empecé a vestirme para marcharme.
    
    Me abrió la puerta después de manosearme y magrearme todo el cuerpo, y allí nos despedimos hasta otro día. Por supuesto que nos volvimos a ver, volviendo a abrirme el culo con su polla y preñarlo con su semen. Pero eso ya lo iré contando según me vayan viniendo los recuerdos.
    
    Me iba para mi casa, bien ...