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Las confesiones de Jorgito (final)
Fecha: 08/11/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: señoreduardo, Fuente: CuentoRelatos
... opuestas. Por un lado, era tal el goce que sentía chupándolo que hubiera querido que no acabara nunca, pero a la vez ansiaba que me llenara la boca de semen y yo beber todo ese néctar. El orgasmo, abundante y prolongado, me encontró temblando y así, temblando, oí los jadeos del señor Manuel mientras yo tragaba ávidamente su leche. Nos dormimos y despertamos a la mañana siguiente con el sonido del reloj despertador. Él saltó de la cama y desde la puerta del dormitorio me dijo: -No vuelvas a dormirte, Jorgito, vestite mientras me ducho que después desayunamos y te llevo a tu casa. -Lo que usted diga, señor Manuel… -murmuré feliz mientras trataba de alejar de mi mente las brumas del sueño. Cuando volvió al dormitorio ya duchado, para vestirse, yo tenía el pene erecto y no daba más del deseo de masturbarme. Cuando me autorizó corrí hacia el baño. Más tarde, durante el desayuno, sentí que debía decirle al señor Manuel lo que yo estaba sintiendo con fuerza. -Señor Manuel… -Sí, lindo, decime… -Me da vergüenza, pero… -Vamos, Jorgito, vamos… -me animó él. -Bueno, es que… es que usted va a pensar que soy un depravado… Él me miró a la cara durante unos segundos, después emitió esa risita que me calentaba y me dijo: -Me gusta que seas un depravado, Jorgito… Te quiero cada vez más depravado, cada vez más puto, ¿sabés? -Ay, señor Manuel… ¿De veras?... -Él movió la cabeza en un gesto de afirmación y yo, entonces, cobré valor: -Lo de anoche fue ...
... maravilloso, señor Manuel, ¡maravilloso!... pero ahora me… me encantaría que me usaran diez hombres, usted y el señor Enrique incluidos, claro, y que me cogieran uno detrás de otro, sin parar, por donde cada uno quiera, por el culo o por la boca… -dije con las mejillas ardiéndome de vergüenza y con la mirada fija en la raza de café con leche. Él volvió a emitir esa típica risita y luego dijo: -Me va a volver loco de gusto esa orgía, Jorgito… Pero oíme, habrá que ver qué pasa con tu culito, porque hoy éramos cinco y mirá cómo te quedó el ano. -Sí, es verdad, señor Manuel, pero yo espero que mi culito se acostumbre a tragar cada vez más penes… -dije compungido y esperanzado a la vez. Y le digo algo, señor Manuel… Quiero esos diez señores dándome y… y que no paren aunque… aunque yo diga que me arde… -Estás un poco loquito, nene, pero creo que yo también, jejeje, así que seguí aplicándote la crema varias veces al día y llamame en tres días, te hago venir, veo si el agujerito ya se normalizó y le damos para adelante. ¿De acuerdo, Jorgito? -¡Ay, gracias, señor Manuel!... ¡Ojalá sea posible! –me entusiasmé. -Para ir ganando tiempo hoy mismo voy a hablar con Miguel Ángel y con los otros dos a ver qué pueden hacer ellos para conseguir a otros cinco cincuentones como ellos y con ganas de comerse a un hermoso jovencito… Después de que hable con ellos te llamo y te cuento. -Otra vez muchas gracias, señor Manuel… -y media hora después yo entraba a casa cuando mis padres ya ...