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Mi primera vez en el Seminario
Fecha: 10/11/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
... también- me contestó y se sacó primero la verga que yo. !7 centímetros de carne morena, recta, gruesa y venuda con la cabeza ligeramente más clara. Tan hermosa su verga como él. Me saqué la mía. Con la mano derecha me masturbaba mientras con la izquierda lo masturbaba a él. De repente se agachó y comenzó a mamar mi verga. Un placer tremendo se recorría todo el cuerpo. Hacía dos años que no cogía ni tenía contacto alguno con otra carne. Recuerdo su boca suave, cálida y mojada que succionada mi pene y su lengua lo acariciaba de mil manera. Era experto por lo que veía y se notaba que lo gozaba. Después de unos minutos, además de corresponderle, le deseaba. Qué verga tan deliciosa tenía. Lamía también su culo lampiño y de pliegues anales bien marcaditos. Intercalamos por mucho tiempo. Yo mamaba su verga y culo, así como sus pequeños huevitos, luego él mi verga y huevos. Me decía que lo ponía bien caliente y después de muchos minutos recorriendo nuestros palos de arriba a a abajo y degustando nuestros glandes, dijo. -Métemela y te la meto. -Agáchate y dame las nalgas, le contesté. Ensalivé mi verga y con mucho esfuerzo lo penetré después de cuatro intentos donde además de forzar su esfínter se me recorría el prepucio hasta el punto de la incomodidad. De pie y de perrito lo cogí hasta que me vine. Él se me safó y se metió un par de dedos en el culo para gemir un ...
... poco. Luego me pidió ponerme de perrito y lo hice. Leo me encantaba. Me dio un par de lengüetazos en el culo y me abrí las nalgas. Su verga estaba super lubricada y me la metió sin más. Fue muy poco el dolor y de inmediato cedí para cogar y hacerlo sentir cómodo. Se me paró de nuevo y me masturababa con la mano derecha. Leo me bombeaba delicioso y yo gocé tanto que sin control me vine sobre mi mano. Leo salió de mí, me puso en cuchillas, caminó al frente de mi boca y chaqueteándosela aventó cuatro feurtes chorros a presión directo a mi lengua y comí todo lo que pude antes de darle una final mamada de verga. Qué ricos sabores. Con los pantalones abajo, después de 2 minutos, me besó. Y seguimos cogiendo de lo lindo con variedades en cada encuentro y nuestra fraternidad y amistad se hicieron inmensas. Nos amábamos mucho. Nunca fuimos novios ni pareja formal. No nos veíamos así. Pero éramos amigos muy estrechos cuya entrega era total y exclusiva. Pasamos los siguientes 5 años juntos de esa manera en el Seminario. Alguna vez lo echaron por cuestiones disciplinarias y académicas desfavorables acumuladas y a los dos meses yo dejé el lugar. Después de conocerle esa vida no tenía sentido. sin el Skato, mi primer amor sincero. Sólo nos vimos una vez más que pasados los meses de salirme, le visité, pero sin trascendencia posterior. Sinceramente suyo: el Coyote Cojo.