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Me volví la mujer de mi jefe - parte 2
Fecha: 12/11/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Erikasexxy, Fuente: CuentoRelatos
... que quería. Me dirigí a la oficina de Francisco, toqué su puerta y me dio la bienvenida: Al abrir la puerta se quedó boquiabierto; —¡¡Buenos días mamacitaaaaa!!, ha llegado la felicidad a la notaría, te he extrañado muchísimo mi amor, pero mira que hermosa estás, te ves divina mi amor. —Me arreglé para ti Francisco. Tú me pediste que me quisieras presentable ¿no? Y aquí me tienes tu nueva secretaria. Lista para empezar a trabajar a tu lado. Acabando de decir eso se me abalanzó sobre de mi dándome un tremendo beso en la boca y un apretón de nalgas excitante. Me puso de espaldas y me atacó por el cuello sentía su respiración y su gran bulto entre mis nalgas, empezó a besarme todo el cuello yo me calentaba más y más de pronto me empezó a tocar y subió mi falda acariciaba mis nalgas, con su mano jalaba mi tanga blanca yo ya estaba prendida no podía quedarme con las ganas así que accedí a subir más mi falda mientras él se quitó el saco me recorrió el cuello, sentía su aliento caliente, me prendía ya me encontraba súper caliente, mientras que con su mano empezaba a tocar mi panochita y con la otra masajeaba mis pechos. Cuando de repente en medio de ese mar de excitación y placer tocaron a la puerta Era el notario el papá de Francisco, lo quería ver en su oficina para ver lo de una firma con un cliente. Nos separamos en un segundo lo ayude a acomodarse su saco y su camisa al igual yo también hice lo mismo acomode mi falda y mi saco y salimos de la oficina y ...
... me dijo que regresaba que aún no terminaba conmigo. —te estaré esperando papacito. Me dio un agarrón de nalgas y salió a la oficina de su padre. Pasaron unos minutos y regreso diciéndome que saldría de urgencia con el notario, dejándome trabajo para hacer en lo que se ausentaba. Paso todo el día y no llegaba me resignaba a quedarme con mis ganas de ser penetrada por mi jefe. —Acabamos con el trabajo Erika es hora de ir a descansar. Dijeron mis compañeros, eran ya las 7:30 —Si, por fin acabamos. Me dispuse a salir llegué a la esquina de la notaría para ver si pasaba algún taxi para que me llevará a mi casa. Cuando de repente se para a lado mío una camioneta Navigator negra, bajan la ventana y me dicen: —Por qué razón mi sexy mujer no me espero en su lugar de trabajo, que no sabe que no puedes andar solita en la calle. Me la pueden robar. Era el licenciado Francisco, había ido por mí para llevarme a mi casa. Le respondí con una sonrisa, se bajó y me abrió la puerta y subí, dio la vuelta, ocupó su lugar y nos pusimos en marcha. En el camino me dijo lo que había hecho y a donde había ido, no perdía tiempo y empezó un ligero toqueteo en mis piernas alzaba mi falda café y me rosaba con sus dedos la vagina. Al llegar a un semáforo muy amablemente se estiró y me abrocho el cinturón de seguridad tocando mis pechos y masajeándolos. ¡Era justo lo que mi cuerpo pidió durante el día!! Detono en mí una excitación cuando empezó a tocarme, el sentir sus ...