-
El Cine
Fecha: 13/11/2020, Categorías: Gays Autor: mikepicaro, Fuente: SexoSinTabues
... salió del cine. En principio estaba molesto, no lo comentó con los panas, no lo fuesen a chalequear por andar en cines de gays. Pero asqueado o no, lo tuvo presente toda la semana. ==Cómo podría existir un sitio así, y los carajos pata e’bola les da igual que los vean==, ==Es que ahí no entra a policía, si es uno que está con una jeva en el parque. ahí sí… un peo==, ==Era un menorcito camisa azul… se lo estaba mamando a un viejo… no estoy ciego==. Hasta que se fueron disipando. Habrían transcurrido unas 2 o 3 semanas cuando a eso de las 11 de la mañana deciden suspender las clases por una tubería de aguas negras que se rompió o se tapó, lo cierto que rápidamente el aire se impregnó de un olor nauseabundo. Esa semana los compinches de Dani se encontraban suspendidos junto con otro par, por estar involucrados en una pelea dentro de uno de los salones. Sólo la amigdalitis lo salvó de no ser el quinto en cuestión. Aún así, sabía dónde ubicarlos, pero a su mente volvieron las imágenes del cine y no precisamente de lo que proyectaba la pantalla. El instinto, eso que nos llama a lo prohibido, pudo más que cualquier otra cosa. Fue a su casa, se atavió con unos jeans gastados, no tan ajustados, (El chico era delgado, pero atlético, por lo que se le podía denotar un culo pequeño, que lograba formar un pequeño y duro redondel), una camiseta verde con el logo grande Adidas y sus Vans favoritos. Estaban dando una de terror, eso no importó. Llegó, pagó y entró. Esta vez fue más detallista, ...
... se percató de lo descuidado y el olor a moho que impregnaba aquel lugar. Era una sensación rara la que sentía, una mezcla de curiosidad, ansiedad y ganas de salir huyendo. Pero para alguien tan ocioso como él, siempre ganó la curiosidad. El rito comenzó igual que la primera vez, llegaban, se sentaban cerca, se hacía el indiferente, se levantaba y se posaba en otra butaca en la que no hubiese nadie. De vez en cuando se ponía cerca de donde veía acción, sólo para fisgonear, pero cuando sentía la presencia cercana de algún individuo, emigraba de puesto. Eso de por en sí lo divertía. Gordos, Calvos, Morenos, locas… hasta un tipo con uniforme de vigilante, fueron parte del cortejo que desfiló por ese día por presencia. Había sangre nueva en la arena y la horda lo sabía. Pero llegó un momento en que ya estaba aburrido, a tal punto que se concentró en la película. No se percató del tiempo, cuando un sonido de yesquero encendiendo un cigarrillo lo sacó del trance. Giró la mirada y a unos cuatro estaba una figura de tez blanca, cabellos castaños muy claros, nariz aguileña, aunque no grande. En un principio pareció indiferente, luego le hizo señas de si quería uno de los suyos y Dani hizo un gesto de afirmación. El extraño se acercó y le tendió la caja. El chico sacó uno y cerró las manos en torno a su boca para recibir fuego. --¿Aquí se puede fumar?-- Preguntó el muchacho. --Si no te pillan-- Respondió con una amplia sonrisa --se puede hacer eso y mucho más-- Se cruzó de brazos, como ...