1. El profe de natación I: Mi primer acercamiento.


    Fecha: 16/11/2020, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... no oponía resistencia, decidió bañarme. Pasó sus fuertes y suaves manos por todo mi cuerpo, haciéndole énfasis a la limpieza de mi culo y mi pene. Una vez terminó de bañarnos, me cargó a los vestidores como si fuera un muñeco de trapo. -No te quiero obligar a nada, no me voy a enojar si me dices que no quieres hacer nada conmigo. Aunque sería hermoso hacerte cosas. - Dijo mientras me dejaba delicadamente en la banca. -Quiero hacerlo, pero estoy asustado. -Tranquilo, nunca te voy a hacer daño. - Dijo mientras me daba un beso, mi primer beso, sentí que mi corazón estaba por explotar en aquel momento. Fue bajando su cara mientras me besaba, pasó por mi pecho, mordió ligeramente mis pezones y bajó hasta mi pequeña erección, la cual la devoró con habilidad. Me sentía en el paraíso en ese momento. -¿Te animas a hacerle lo mismo a mi pito?- Dijo mientras se agarraba su erección. Le dije que sí. Acto seguido me puso encima suyo y empezamos a hacer un 69. Me costó mucho trabajo tragar esa gran erección, apenas llegué a la mitad con mi inexperta boca. El placer era mutuo y enloquecedor, nunca había tenido esa sensación tan agradable. No tardé mucho tiempo en acabar, unas gotitas ...
    ... de un líquido entre transparente y blanquecino fueron liberadas tras mi orgasmo, el profesor las tragó y dijo -Ahora es turno de que me hagas terminar. - Dijo mientras nos cambiaba de posición, él estaba sentado en la banca mientras que yo estaba arrodillado en el piso,agarró con sus manos mi melena y empezó a marcar el ritmo de la mamada. Sentía que me ahogaba en su mástil de carne dura. -Que rico me lo haces. Dentro de poco acabo. - Dijo entre jadeos. Estuve así cerca de 15 minutos más cuando escucho un gemido profundo y siento como se me llena la boca con espeso y amargo semen, el cual me vi obligado a tragar para evitar ahogarme. El profe me besó nuevamente, mezclando nuestros fluidos. -Me encantó como lo hiciste, mi bebé. - Dijo mientras me daba un fuerte abrazo, en ese momento me sentí protegido por él. -Bebé. Quiero que me digas Papi cuando estemos sólos. -Bueno Papi. - Me besó nuevamente al escuchar esas palabras. Nos vestimos y me llevó a casa. Durante todo el viaje tuvo una mirada cómplice. Acá termina por ahora el relato. Comenten sugerencias. Aclaro, esto me pasó en la vida real, es una vivencia mía. Pero le agregué ciertos detalles para hacerla más excitante. 
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