1. Se cumplió mi sueño con mamá


    Fecha: 16/11/2020, Categorías: Dominación / BDSM Autor: alejandro1905, Fuente: CuentoRelatos

    ... nada más llegar cogimos un sitio apartado de todo el mogollón de gente que cortaba el aire, pero hacía un calor inmenso. Estábamos prácticamente solos, y mi madre se quitó la parte de arriba del bikini. Traté de no mirarle demasiado los pechos y controlar mi miembro, y lo estaba consiguiendo, hasta que me pidió un favor.
    
    — Alex, ¿me echas crema en la espalda? No creo que puede llegar.
    
    — Sí, mamá, voy.
    
    Me senté detrás de ella en su toalla para extenderle la crema.
    
    — Ponme un poquito de crema en las manos, no me gustaría quemarme el pecho, jajaja.
    
    En cuanto empezó a extenderse la crema por los pechos, una brutal erección salió de mí descontroladamente mientras me acercaba con descaro a sus pechos, y mi madre se dio cuenta de lo que había debajo de mi bañador.
    
    — Muchas gracias, hijo, así no creo que me queme.
    
    Medio avergonzados nos miramos de reojo. No era posible, no podía haberme empalmado mientras mamá se untaba crema en las tetas, iba a pensar que estaba enfermo.
    
    El día en la playa avanzaba con tensión, nos bañábamos frecuentemente juntos, y a mi madre parecía habérsele olvidado la escena. A última hora de la tarde decidimos darnos el último baño del día. Jugábamos inocentemente en el agua como si fuéramos críos, pero cuando vi a mi madre saltar en el agua con sus pechos botando volví a tener una enorme erección. Todo hubiese ido bien, no había nadie más que nosotros en el agua y mi madre no tenía por qué darse cuenta, pero en una de esas tonterías ...
    ... saltó sobre mí para que la cogiese, y el bulto de mi pantalón chocó con ella. Nada más rozarnos se dio cuenta y se apartó avergonzada rápidamente, se puso bastante colorada.
    
    — ¡Lo siento mamá! Yo... no quería que te dieses cuenta otra vez, no pienses que estoy enfermo o algo así...
    
    — ¿Enfermo, cariño? ¡Qué va! Son cosas que le pasan a todo el mundo, y más en la adolescencia. Anda, vamos a la toalla y hablamos más tranquilos, que llevamos aquí media hora.
    
    Fuimos a la toalla, y las cosas parecían más calmadas.
    
    — Alex, siento la reacción que tuve de primeras, es el instinto. Para mí no ha sido fácil encontrarme con esta situación, pero lo entiendo. Tus hormonas están disparadas, eres un chico muy joven y es normal que te gusten los cuerpos de las mujeres.
    
    — Ya... Pero... Tu eres mi madre.
    
    — Claro, hijo, pero el cuerpo no entiende de lazos familiares. Somos así. Dejémoslo como una anécdota más entre tú y yo, ¿vale? Por cierto, son casi las ocho, deberíamos marcharnos ya.
    
    — Vale, mamá.
    
    En el camino a casa (una media hora), la cosa estaba más tranquila, pero una vez pillé a mi madre mirando mi entrepierna, no sé si era para ver si había tenido otra erección o por qué le había sorprendido como había crecido su hijo. Automáticamente, mi mirada se fue descaradamente a su vestido playero con un enorme escote, de los más grandes que le había visto nunca. Ella me pilló de lleno, pero hizo como que no se había enterado de nada.
    
    Llegamos a casa, y todo transcurrió ...