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Puta de una Familia Rusa
Fecha: 27/11/2020, Categorías: Hardcore, Sexo con Maduras Autor: AkuSokuZan, Fuente: xHamster
... demostrar que te cabe mucho más…— Eso de mucho más lo dudo… Como no uses un embudo -le contradijo riendo. Entonces se quedó callada, observando a su alrededor.No era un cobertizo demasiado grande, entraban pequeños rayos de luz blanquecinos que iluminaban la estancia lo suficiente como para ver mínimamente. Gracias a aquella luz, por escasa que fuese, le permitía ver lo que había dentro del cobertizo e incluso percibir las facciones duras del rostro de Dimitri. La puerta se abrió tras ella, haciéndola botar asustada. Entraron Steve y Malva, que inmediatamente cerraron la puerta tras de si.— No puedo tardar demasiado, no vaya a ser que mi marido se pregunte donde estoy.— Tienes razón, y no le haría ninguna gracia saber que te has escondido para picotear entre horas.Jéssica presenció como Steven alzaba una mano en el aire y agarraba una superficie blanca, tirando de ella y derrumbándola hasta el suelo. Era un colchón, que tembló con violencia antes de quedarse inerte sobre el suelo del cobertizo.— Vaya, si tenéis un colchón y todo.— Sí… He pensado que estarías más cómoda aquí.— ¿Y cómo es que tenéis una cama aquí? ¿Es para traer a vuestras novias? -bromeó riendo, haciendo a Steven y Malva reírse en consecuencia. Drakto apareció por la puerta con una bandeja de la carne que había sobrado de la comida.— Nos has pillado… La usamos como picadero. Que pena que no seas nuestra novia.— No bromees con eso.— Venga va, deja a tu marido y se nuestra novia.— No digas tonterías.— ¡Dijiste ...
... que si no estuvieses con él serrías nuestra novia!— Dije que no me importaría ser la novia de uno de vosotros, y lo dije en broma.— Yo también estoy bromeando.— Ah, bueno… Si es en broma vale, sí… sería la novia de uno de vosotros.— Nos podemos turnar.— No, porque aún tengo marido y está ahí fuera.— No está aquí dentro, así que ahora mismo no tienes.Jéssica contestó con una risotada mientras se tapaba la boca.— Siéntate en la cama -ordenó Dimitri dejando la bandeja sobre un mueble y agarrando un filete que cedió a la mujer.— De verdad… No puedo más.— Te dije que podrías y podrás…— Que no me entra… No puedo ni con este trozo.— Ya verás como puedes con cuatro trozos más.— ¿¡Cuatro!?— Vamos a hacer una cosa -dijo Dimitri agarrando el botón del tejano de la mujer. Esta se sobresaltó al sentir que le toqueteaba el pantalón, pero no se resistió.El pantalón tejano le había apretado desde el comienzo, sentir como se aflojaba en torno a su vientre la hizo sentirse muy bien.— Como esto va a ser un momento… ¿Qué tal si quitamos esto?— Oye… ¿¡Que confianzas son esas!? -Como le reprendió entre risas, nadie la tomó en serio. Pataleó con una insignificante resistencia sin conseguir impedir que le quitaran los pantalones, quedándose en bragas ante esas cuatro bestias.— Tenemos que darnos prisa -se justificó Dimitri-. O tu marido podría entrar y descubrir que comes sin su permiso. Tienes que elegir, saciar tu hambre o quedarte hambrienta.— Es por tu bien… -señaló Steven-.Así podrás ver como te ...