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Puta de una Familia Rusa
Fecha: 27/11/2020, Categorías: Hardcore, Sexo con Maduras Autor: AkuSokuZan, Fuente: xHamster
... hablando por primera vez— En mi casa me educaron para comer todo y no dejar nada… pero esto es demasiado.— En Rusia lo hacemos al revés, comemos cuando nos apetece. Si no nos podemos acabar algo al momento, lo hacemos después.— Que manía tenéis con querer hacerme comer tanta carne.— Si dices eso es porque en tu casa no estas acostumbrada a comer tanta -se burló con malicia, haciendo que Jéssica se sonrojase aún más-. Aquí no vamos a permitir que te quedes con hambre, y tú estás hambrienta.— Nuestra cultura es mejor. Las mujeres pueden comer todo lo que quieran sin tener miedo a las consecuencias.— Pero a mí me gusta mantener la figura.— ¿De qué sirve si vives con hambre?Los dedos de Dimitri palparon humedad allí donde tocaba, por lo que lo de que estaba hambrienta iba en doble sentido.— Si las mujeres no nos cuidásemos nos veríamos muy mal.— Mi mujer come mucho, es muy… ¿Cómo se dice en tu idioma?— Comilona.— Cominola -repitió el ruso erróneamente, acercando su boca al oído femenino para susurrar algo que no quería que nadie más escuchase-. Y te garantizo que come butifarras como esta casi todos los días.— Porque su físico se lo permite.— Pero no has dicho que no -dijo Steven, reconduciendo el hilo de la conversación.— ¿No a qué?— No has negado estar hambrienta.— Porque lo estoy -¿Cómo iba a poder comer escuchando aquellas cosas que le decían?— Entonces come. Prueba la comida rusa, es mucho mejor que la española.— Comeré un poco… No puedo con tanta carne.— Luego si quieres ...
... más te comes lo que falta.— Será por carne -aseguró Steven riendo.La risa de Jéssica fue contenida, por lo que pasó desapercibida para el resto de comensales, pero también fue melódica. Se llevó un trozo a la boca mientras cerraba la boca al masticar, antes de tragar y responder.— Que crueles que sois… tentando a una mujer con comida tan buena.— Si te gusta, ya sabes.— Estaré demasiado llena para comer nada más -musitó sonriendo mientras se llevaba otro trozo a la boca. Otro escalofrío recorrió su espalda al sentir la mano de Dimitri sobre su ombligo.— Subestimas tu cuerpo… Aquí cabe mucha carne -No fue por como lo dijo, sino por como la tocó. Fue demasiado abajo como para referirse a su estómago, con una presión perfecta, ni presionando mucho ni poco.— Jajajaja. Tú… ¿Tú crees? -replicó con nerviosismo, apartando la mano sutilmente para que su marido no se diese cuenta-. Creo que conozco mi cuerpo mejor que tú, y yo creo que esto no entra.— Eso es porque estás acostumbrada a comer poco… Perro el cuerpo se da de sí. Luego te lo demuestro.Y simplemente la conversación se detuvo ahí, con aquella promesa que nunca podría cumplir. ¿Cómo iba a forzarla a comer más carne? No iba a surgir la oportunidad y, si lo hacía, ellos ya no estarían en la casa. Steven imitó a su padre, poniendo la mano sobre su muslo para llamar su atención. No le pareció suficiente llamarla por su nombre.— Jéssica.— ¿Sí, cielo?— ¿Por qué solo tienes un hijo?— ¿Por qué me preguntas eso? -replicó sorprendida, sin ...