1. Mi anciana vecina


    Fecha: 06/12/2020, Categorías: Grandes Series, Autor: cadeanvi, Fuente: CuentoRelatos

    ... oyéndola gritar de placer. Fue maravilloso, pero lo mejor estaba aún por llegar.
    
    Ni por lo más remoto podía imaginar lo que escuché y vi en ese momento.
    
    ****************
    
    Mi madre desnuda en la entrada de la habitación acabando de correrse, sobándose el coño con una mano y pellizcándose un pezón de su enorme teta. Su mirada clavándose en mi polla.
    
    -Hijo mío, quiero que me folles, no me hagas preguntas ahora ya hablaremos luego. Tu sueño se va hacer realidad.
    
    Mi excitación era tal que la tumbe en la cama y la penetre rápidamente. Mi polla entró sin esfuerzo alguno debido a lo húmedo que tenía su coño después de habernos visto a Elvira y a mí.
    
    Los dos gritamos a la vez del gusto que sentimos. Empecé a meter y sacar mi dura polla de su caliente y jugoso coño con tal intensidad que mi madre empezó a gritar de placer.
    
    -Ahhhh, hijo mío. Que gusto me das, me corroooo, ahhhhhh.
    
    -Yo también mamiiii, yo también, ahhhhh.
    
    Le inunde el coño con un potente chorro de semen que la excitación de estar follando a mi madre me producía.
    
    Elvira se estaba haciendo una paja también, viéndonos a mi madre y a mí como follabamos, corriéndose también.
    
    Después de habernos recuperado del éxtasis producido por los orgasmos, abrazados los tres, mi madre me dijo:
    
    -Hijo, Elvira y yo siempre hemos hablado de nuestras intimidades. Es tanta la confianza que tenemos entre nosotras que me comentó lo tuyo con ella y tus deseos acerca de mí.
    
    Hemos querido hacerte feliz y queremos disfrutar los tres sexualmente y dar rienda suelta a los deseos de cada uno.
    
    Nosotras seremos tus hembras y tú serás nuestro macho. ¿Te parece bien?
    
    -Soy el hombre más feliz del mundo dije yo.
    
    Acerque sus bocas a la mía y las bese apasionadamente.
    
    En el siguiente relato os contaré más experiencias del trio formado por mí y mis dos amadas ancianas.
«12345»