1. Recuerdos de carnaval


    Fecha: 09/12/2020, Autor: eviann, Fuente: xHamster

    ... chocaron entre sí y bebimos. Me quedé mirándola esperando su reacción. Se relamió, se lanzó sobre la barra y me soltó un morreo increíble. Me pilló de sorpresa su lengua caliente y húmeda dentro de mi boca. Fué una sensación tremendamente sensual volver a sentir el sabor de la bebida en su boca en lugar de en la mia… sabía infinitamente mejor. Cuando dejó de besarme, sus ojos brillaban de otra forma… me miraba diferente.-Cariño… me encanta… acertaste.-¿Te gustó?.-Si!!-¿Te sorprendí?.-Más de lo que te imaginas… cuando tengas un ratito preparas otro y bebes conmigo.La noche, que fué larga, pasaba entre el ritmo frenético de las copas a destajo y furtivas miradas a aquella preciosidad charlando con sus amigos, riéndose, bailando, mirándome, lanzándome perversas sonrisas, relamiéndose. De vez en cuando, un momentito para otra tanda de chupitos, un brindis, otro beso, cada uno más sensual, más íntimo, más salvaje, más largo… y llegó la hora de cerrar. Fuera música, luces encendidas, no se sirven más copas y a comenzar a recoger. Ella se acercó a la barra… los cuatro chicos ya habían salido fuera.-Cariño… ¿ya cerraís?.-Sí…-¿Nos hacemos el último tu y yo?.-Claro…Preparé solo dos chupitos. Dentro del pub apenas quedaban las últimas diez personas y mis compañeros… Brindamos mirándonos a los ojos… sin palabras… su mirada lánguida y a la vez amenazante… directa. Bebímos, dejámos el vaso sobre la barra al mismo tiempo… ahora vendría el beso… pero no… se me quedó mirando fijamente… daba ...
    ... miedo…-¿Puedo pasar ahí detrás contigo?-Si… claro…Le abrí la puerta de la barra y entró… la tenía delante… entera… sudada… Comenzó a acercarse despacio. Sin darme cuenta, yo iba caminando hacia atrás, hacia el rinconcito oscuro del DJ hasta que me topé con el mueble de los giradiscos… y me acorraló.Se enredó en mí. Llegó el beso definitivo… bocas, lenguas, cuerpo con cuerpo, sus pechos contra mis pechos, sus piernas enredadas en las mias, mis manos repasando su espaldas y las de ella apretando mi culo. No sé cuanto tiempo estuvimos así, besándonos y magreándonos ignorando todo lo de alrededor hasta que la situación ya era insoprtablemente caliente.Pasé de mis compañeros y de los pocos clientes que quedaban dentro y que se habían convertido en risueños expectadores. La aparté con cariñosa brusquedad, la cogí de la mano y me la llevé escaleras arriba al segundo piso, las dos con las tetas fuera y los pezones hinchados, atravesando todo el pub.No me paré ni pensé siquiera en nada hasta llegar al pequeño almacén y entonces… me desnudé completamente… con rápidez y ansía, de forma compulsiva… y me tumbé sobre el congelador donde guardábamos las bolsas de hielo… con las piernas lo más abiertas que podía… regalándole mi coñito… entero… a aquella preciosidad de la que no sabía ni su nombre.Fué seguramente el polvazo más salvaje de mi vida. No recuerdo en que momento, ni como, ella se quedó también completamente desnuda. Solo recuerdo que en algun momento de ese espacio y tiempo propio, ...