-
Infiel
Fecha: 19/12/2020, Categorías: Hardcore, Autor: veronika79, Fuente: xHamster
Era domingo por la mañana, muy temprano. Estábamos todavía en la cama y mi marido ya no podía dormir, estaba inquieto. Yo quise aprovechar la situación porque me encanta el sexo por la mañana. Así que me arrimaba para que tuviera mi trasero a su alcance, me rozaba contra él, pero parecía como que no me interpretaba.Se levantó y se dio una ducha. Yo en la cama estaba caliente y mientras lo esperaba me incentivaba con los deditos, me desnudé y lo esperé haciéndome la dormida. Cuando lo escuché entrar en la habitación sentí su mano en mi espalda y el fuego que tenía dentro mío, se avivó. Más todavía cuando me besó en la mejilla y me susurró al oído que si me despertaba, él tenía un plan para los dos. A eso le respondí como su gatita con un ronroneo. Pero su plan era que me levantara para ir a pasar el día al club.Estaba en llamas, pero me fui a dar una ducha en la que lejos de apagarme, fantaseaba con que entrara y me hiciera el amor bajo el agua. Pero otra vez, me tuve que quedar con las ganas. Al contrario, me apuraba para que pudiésemos llegar bien tempranito. Él estaba apurado para conseguir lugar en la parrilla del club antes de que otros llegaran. Apenas llegué a ponerme el bikini y una pequeña falda. A la salida del barrio, mi marido conocía una panadería donde cada mañana veía a los obreros comprar por una puerta secundaria, antes de que abrieran el comercio.Así que se detuvo el coche, pero no podía estacionar porque no era permitido en esa avenida. Así que me mandó ...
... para que comprara el pan y algunas cositas más, primero no lo pude creer, me morí de vergüenza al bajar antes de las ocho de la mañana casi en traje de baño para comprar el pan.Me dirigí a la puerta que me señaló, llamé y me atendió un empleado vestido completamente de blanco, le expliqué, pero todavía no habían terminado de hornear. Así que me dijo que si quería podía esperar como veinte minutos o volver más tarde. Le pedí si podía entrar a esperar adentro, ya que no me sentía cómoda en la calle con mi atuendo. Dudó por unos segundos, pero sonrió y asintió con la cabeza y me dejó pasar.Mientras, le mandaba un mensaje a mi marido para avisarle del retraso, alcé la vista y noté como el empleado tenía sus ojos enfocados en mis tetas. Trató de disimular, y me sacó conversación. Yo le pregunté por el proceso del pan y gentilmente me ofreció mostrarme la instalación. Pero era una constante notar que aunque parecía querer disimular, era imposible ver que sus ojos, siempre terminaban en mis tetas. Y como yo también estaba algo calentita ya desde la mañana temprano, le seguí el rollo y me gustó provocarlo un poquito. Así que cuando le pillaba mirándome, le contestaba con una sonrisa pícara.Cuando mi marido recibió mi mensaje, me llamó para preguntarme como cuánto tiempo podría tardar. Mientras hablaba con él, en un descuido me ensucié un poco el brazo con harina, entonces él panadero me ofreció un paño para limpiarme.Me pareció un lindo gesto, pero además, le extendí el brazo y él me ...