-
Historias de oficina (Temporada 2 - Capítulo 5)
Fecha: 20/12/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... nuevamente. -No, no más – dijo dándome un fugaz beso en los labios. -No más secretos ni engaños. -No, no más. Es una promesa. Confié, creí en sus palabras ¿era verdad algo de lo que salía de su boca? Nuevamente me beso, solo que en esta ocasión fue mucho más que apasionado, acaricio mi cuerpo hasta llegar a mis nalgas, las apretó sorprendiéndome me levanto en brazos llevándome hacia a la cama asentándome con delicadeza. Sentí como uno a uno cada botón de mi blusa iba cediendo hasta que finalmente mi ropa interior quedo expuesta. Me beso nuevamente mordiendo mis labios mientras acariciaba mi cuerpo, deje que un jadeo escapara de entre mis labios ¿creía en él o era lo que necesitaba? Esta vez fui yo quien tomo la iniciativa, me saque mi blusa tirándola al suelo. Lo vi sonreír de esa manera tan típica de él, dio unos besos en mi abdomen retirando de a poco mi falda, la historia volvería a repetirse, al parecer nuestros tiempos de sexo habían quedado atrás, Michael ahora, aunque no lo admitiera disfrutaba haciéndome el amor. Desprendí mi sostén tirándolo al suelo junto con la demás ropa, acaricié unos de mis senos observando cómo me miraba, ver el deseo en sus ojos me excitaba muchísimo. Repitió mi acción con mi seno derecho, tomo mi pezón pellizcándolo gemí intentando no hacer tanto ruido. Sonrió acariciándome nuevamente, el último vestigio de mi ropa interior fue removido. Sus dedos recorrieron la parte más íntima de mi ser recogiendo con sus dedos la más pura ...
... muestra de deseo, se introdujo en mi interior comenzando una lenta y placentera tortura. -Por favor Michael. -¿Qué quieres Mariza? -A…ti por favor Retiro sus dedos de mi interior llevándolos a su boca, los saboreo frente a mi mirándome directamente a los ojos. Dio unos besos más sobre mi abdomen mientras comenzaba a bajar cada vez más, un primer lengüetazo se encargó de estremecer mi cuerpo, mordí mis labios al sentir como se concentraba a en mi clítoris sin darle siquiera una dosis de clemencia. Trataba de mantenerme en silencio, bufeaba tratando de mantener mis gemidos contenidos. Los estímulos se detuvieron, lo mire con tristeza, no quería que se detuviera. Había mantenido mis ojos cerrados no sé en qué momento fue había sacado su miembro, ahora completamente listo jugaba con el sobre mi vagina, sentía su color, su dureza. Lo refregaba una y otra vez solo humedeciéndolo con mi excitación. -Ayy Michael por favor – rogué en un susurro – por favor…te quiero dentro de mí. Me obligó a darme vuelta, dio una fuerte nalgada y se introdujo en mi de una sola vez, tome una fuerte bocanada de aire, presiono mi cabeza contra la cama y volvió a penetrarme. Largue un largo gemido que fue absorbido por la almohada, lo sentía dentro de mí con tanta fuerza, tanto placer, me sentía llena por él. Las envestidas continuaron cada vez con más ímpetu, gemí con fuerza, sus dedos ingresaban en mi cola también. En un perfecto vaivén comenzó a inundar mi cuerpo de placer, pellizque ...