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Historias de oficina (Temporada 2 - Capítulo 5)
Fecha: 20/12/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... cargador me apunto. -¿Qué haces? – dije mirando el arma fijamente En ese momento sí que daba más miedo, sobre todo por la actitud tan calmada que me mostraba. No parecía ser para nada una persona que pudiera hacer algo así sin que su mente no colapsara, pero al mismo tiempo parecía no ser la primera vez que amenazaba a alguien con una pistola. -No puedes dispararme… -Claro que no, el arma no está cargada, pero si tiramos de la corredera… – dijo al tiempo que lo movía, pudo escucharse un sonido – y listo…ahora si puedo dispararte. Nuestras miradas se mantuvieron firmes, una tratando de vencer a la otra. Me encantaría decir que me impuse con una fuerte orden haciéndome respetar, pero la verdad es que no…tuve miedo. -Tranquila ¿está bien? -¿Viniste por Eva? -No, ya te lo dije ese tipo me trajo. Ni siquiera se para que me necesita – bajo su arma y la guardo en uno de los cajones de su escritorio. -Seré directa contigo, puedes hacer todos los trabajos que quieras con Michael, pero si te llegas a acercar a Eva más de la cuenta, serás liquidado. -Eres totalmente distinta a la chica buena e inocente que conocí en un inicio. -Soy la misma, solo que las circunstancias me han cambiado. Tuve que adaptarme o morir. -Una de las razones por las que necesitaba hablar contigo era Eva. Una vez que tuve que irme y que pude desintoxicarme un poco de la vida que estaba haciendo en este país caí en la cuenta del craso error que había cometido. Me ha ...
... atormentado cada noche. -¿Te ha atormentado cada noche? – pregunto de forma irónica – Pobrecito, que triste y agobiante vida has tenido que soportar. No te quiero cerca de ella. -Es la tercera amenaza en estos minutos ¿Qué piensas hacer conmigo? -Por el momento nada, solo quiero que te mantengas lo más lejos posible de Eva. Terminamos, por el momento dejare que vivas aquí, pero mantente alejado de los problemas ¿de acuerdo? Asentí levantándome de mi silla, su mirada se fijó en mí una vez más antes de sacar su teléfono y ordenarme que me retirara ¿Qué mierda acababa de pasar? Había demostrado su autoridad conmigo, pero del mismo modo me deja libre. La noche llego y con ella también llego la cena, una muy especial. La gente de Mariza se acercó a mi ofreciéndome un traje para la ocasión, tras cambiarme rápido me dirigí al enorme salón principal donde se estaba llevando a cabo la reunión. Por primera vez desde que había llegado me sentía como si fuera normal. El gran salón había sido “arreglado” si es que a eso llamamos colgar unas ridículas serpentinas y unas luces baratas. Entre el amontonamiento de gente pasaban algunas camareras sirviendo champagne, no era lo que esperaba, pero al menos intentaban mantener un cierto nivel en cuestiones de etiqueta. Las chicas que recorrían el salón me parecía haberlas visto, sin dudas eran de la fundación. Un detalle que podría considerarse tierno o burdo cada uno tiene su opinión. Tras recorrer una y otra vez el salón escapándome de ...