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ESTELA Y ESTHER
Fecha: 31/12/2020, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Hola. Mi relato inicia de lo sucedido hace ya 15 años. Trabajaba entregando productos en ranchos, por lo que acudía cada mes a éste en particular. Ahí vivían Estela y Esther, hermanas gemelas idénticas hijas del mayoral. tenían 13 años cuando las conocí. En un princípio no sabía quién era cual, pues eran idénticas: delgadas, morenitas, con sus cuerpos apenas en desarrollo. pero eran muy coquetas. medí cuenta que les gustaba porque cada que llegaba no dejaban de pasearse por la entrada de la casa riéndose y secreteándose entre ellas. Una tarde se me acercó una de ellas: Estela. Platicamos un poco y le pedí que me dejara llevarla a dar una vuelta para poder conocernos mejor. Ella aceptó y quedamos de vernos a la semana siguiente. El día acordado pasé a recogerla en mi camioneta. Salieron las dos y Esther despidió a Estela diciéndole que se cuidara con un guiño de ojo. Llegamos a un paraje no muy alejado del rancho y platicamos de cosas triviales, hasta que me atreví a darle un beso en la boca, el cual ella aceptó con agrado dejándome introducirle la lengua un rato. Por su respiración supe que estaba excitada y le acaricié sus pequeños pechos por sobre la blusa. Le gustó por lo que metí mi mano por debajo y se los toqué y pellisqué sus deliciosos pezones, le levanté un poco la blusa pero lo suficiente para dejarlos al descubierto y lamerlos como deliciosa fruta. Ella gozaba. Pero NO ESTABA LISTA TODAVÍA por lo que después de un rato de chuparselos, se compuso la blusa y la ...
... dejé en su casa en el rancho. Quedamos de vernos en una segunda cita a la que acudí nerviosos pero mas confiado esperando que me permitiera ser mas atrevido; lo que precísamente sucedió. Nos paramos en el paraje, le subí la blusa y empecé a acariciar sus pezones con mi lengua mientras mi mano subía por su pierna y llegué al centro de pasión el cual acaricié por sobre sus pantalones. Le desabroché un par de botones y pude acariciar lo rizos de su vello púbico y tocar un poco su clítoris. Le introduje un poco el dedo para masajeárselo con mas sensación a lo que recibí un efluvio de sus jugos en mi mano. Ella gemía de placer hasta llegar a un orgasmo que mi dedo le proporcionó. sin embargo TODAVÍA NO ESTABA LISTA. Fué hasta la cuarta cita, cuando faltaban justos 2 meses para cumplir sus 15 años cuando sucedió. Pasé por ella y en el lugar de siempre empezamos a besarnos y acariciarnos. Subí mis manos por su pierna hasta llegar a los botones de sus pantalones, los cuales me ayudó a desabotonar y procedí a meterle la mano hasta llegar a tocar el botón de su clítoris con un dedo mientras le introducía con delicadeza otro mas dentro de su vagina. de inmediato se mojó y mi dedo resbaló hasta su interior. Me bajé el cierrre de mi pantalón y saqué mi pene, ella lo tomó en su mano acariciábdolo conn delicadeza pero sosteniéndolo con firmeza. le bajé los pantalones hasta las rodillas y le dije que, doblando las piernas levantara sus rodillas en el borde del asiento de mi camioneta. Ella ...