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Beatriz se soltó
Fecha: 15/01/2021, Categorías: Grandes Series, Autor: torcuato, Fuente: CuentoRelatos
Beatriz, para nosotros Bea, es una mujer rubia de 53 años de muy buen cuerpo aun, 1.70, unos 60 k más o menos, firme de cola y generosa, de anchas caderas y piernas bien torneadas y fuertes con unas hermosas tetas que adornan su figura, a lo que debe agregar una cara no bella, pero si linda, lo que la hace sumamente deseable para cualquiera. Su piel muy cuidada y siempre con perfumes ded'ior, ofrece un aroma que en más de una oportunidad se lo he hecho notar. Hace años que nos conocemos y desde que su marido la dejo ella se hizo habitué de nuestra casa, yo y mi mujer Esmeralda la recibimos con alegría y muchas veces sale a cenar y hasta a bailar con nosotros. Hace mucho tiempo que yo disimuladamente la miro sobre todo cuando esta de espaldas y admiro el regio culo que tiene y que según ella su marido nunca lo uso pues ella se lo impidió siempre, con lo que más de una vez hemos bromeado diciéndole que no le creemos y que tendría que demostrarlo. El finde pasado fue uno de esos días en que salimos a cenar y ella como siempre se produjo muy bien para la ocasión, una calza de licra negra fina, un top que dejaba ver su barriguita y que indudablemente mostraba sus pezones y decía a las claras que debajo no había sostén. Vista desde atrás se notaba claramente que usaba una tanga diminuta de la que solo se veía el triangulito que cubre la parte alta de la raja del culo pues lo demás está metido dentro de esa divina raya. Salimos a bailar y como es de suponer la ...
... invitamos a que lo hiciera con nosotros y salimos los 3 ha bailar un ritmo de salsa. En determinado momento Esmeralda me dice: —sigan bailando que voy al baño. Y se fue, nosotros seguimos y por allí sonó una canción lenta deManzanero y nos tomamos con toma de salón para bailarla, sentí el calor de su cuerpo, pero no era un calor porque hiciera calor, era calor de hembra caliente digamos, era otro calor y como pueden suponer mi mano derecha presiono de su cintura para acercarla y ella lo hizo sin reparos. Mi verga sin dudas sintió su calor y comenzó a pararse, yo no quería, iba a quedar muy fulero si ella se negaba a sentir aquel contacto, pero no pude remediarlo y se me paro del todo, como es lógico la empecé a "pinchar" en el abdomen y trate de retirarme, pero grande fue mi sorpresa al notar que ella no se retiraba, todo lo contrario, cada vez que yo intentaba alejarme ella que se pegaba de abajo, por lo que a la tercera ves ya no intente separarme sino todo lo contrario me pegue más aún. Ella suspiro en mi oído, la sentí clarito y su mano izquierda se posó en mi cuello por detrás y acerco su cara a la mía, me quería morir, la mina estaba caliente y yo no podría hacer nada, vino un segundo bolero y volvimos a bailar muy pegados de todos lados y no pude aguantarme y al oído le dije: —debo decirte que hoy sin duda alguna eres la mujer más bella que hay aquí. Se separó de mi cara y mirándome a los ojos me dijo «¡¡¡graciiiiassss!!!!» Como arrastrando las palabras y ...