1. LOS MUCHACHOS DE MI BARRIO IV (EL PANCHO, JACINTO Y EL GRINGO)


    Fecha: 16/01/2021, Categorías: Gays Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues

    ... Jacinto en soledad. -Hola Cho – me dijo -Hola Jacinto ¿Qué hacés?. -Nada. Estoy aburrido y con los huevos llenos. Esperando por si viene alguno de los pendejos… -No van a venir hasta después de la hora de la escuela… -Huy, cierto – bajando la voz dijo- Me parece que voy a tener que hacerme una pajita si no viene el Payito o el Omarcito… -Están en la escuela- Mientras mi cabeza trataba de crear alguna idea para aprovechar el momento. Yo no olvidé el día en que lo descubrimos montando al Tato y el Jacinto dijo que jugaban una luchita… -¿Lo has visto al Tato? Cho… -Sí… -¿Dónde? -Me dijo que iba a ir a la laguna. Me preguntó si quería ir a nadar… El Jacinto se bajó del carro dispuesto a ir a la laguna -Salvado entonces. Nos vemos… -Esperame. Yo le dije que si iba a ir. La cosa es que nos fuimos los dos camino a la laguna. Ya veré, pensaba, qué se me ocurre después. Nos metimos a la finca y caminamos hasta la laguna. No había nadie. -No hay nadie Cho… -Enseguida llegará. Mientras yo me voy a tirar al agua. Hace mucho calor… Con rapidez me desnudé y dejé mi ropa y zapatillas con cuidad, poniendo dedicación en darle la espalda al Jacinto que no dejó pasar por alto el hecho. -Mirá que hermoso culito que tenés Cho. Me hace cosquillitas la cabeza de la chota, jajá Me reí con él que se acariciaba el bulto. -Vení Jacinto. Nos metamos a la laguna y después jugamos unas luchitas ¿Querés?. Sin decir palabras se desnudó con rapidez. Recordemos que en la laguna todos nos bañábamos ...
    ... desnudos. Se le veía bastante morcillón el miembro y me pareció que desde el año anterior como que le había crecido bastante. Jacinto tenía ya 20 años como mi hermano. Nos metimos al agua y después de nadar un largo rato nos salimos para tendernos al sol. -Dale Cho. Juguemos unas luchitas… -¿Qué apostamos?. -Lo de siempre ¿Querés? -Bueno dale… Lo de siempre era dejarse apoyar en la cola el miembro del que vencía. Esta de suyo que el ganador siempre sería el Jacinto, un hombre de 20 años acostumbrado a trabajar con los cajones de soda. Comenzamos a “luchar” y claro está, me ganó. Me tendí boca abajo y con las piernas separadas para pemitirle que me pincele la raya con su pene. Tan pronto se montó sobre mí, sentí que el pene estaba erecto y destilando gotitas. Me pinceló el upite que se mojó con el precum y me dejó la cabeza del pene apoyada en mi ano. -Que culito hermoso que tenés Cho. Suavecito y sin pelitos. Presionó un poco y mi ano se abrió dejando entrar la cabecita. Entonces fingí dolor -¡Ay! Me duele, Jacinto. Me duele mucho. Hice el gesto como de intentar pararme y Jacinto se tendió sobre mi empujando mas de su pene en mi interior y aplastándome para inmovilizarme. -Huy, que rico Chochi. Que hermoso potito guacho. Por favor prestamelo un ratito. Te lo voy a hacer suavecito para no lastimarte y no le voy a contar a nadie. Te lo prometo. Vos tampoco le vayas a contar a nadie. -No. Jacinto el Pancho me va a castigar y le va a decir a mi papá -Por eso no digamos nada. Se buenito ...