-
¿Ser o no ser dominada?
Fecha: 16/01/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: LegiónOscura, Fuente: SexoSinTabues
... pusieron de mejor humor. La sensación de tensión que tenía desde el principio en su abdomen se fue retirando para dar paso al deseo caliente y bochornoso con que una persona disfruta de algo prohibido. Los giros y los empujones dentro de su vagina ponían a su cabeza a dar vueltas. Quería correrse; no, necesitaba correrse. El orgasmo venia en su auxilio cuando aquellos dedos se retiraron completamente empapados. -¡No! –gritó Kassandra-, ¡no pares! ¡Me importa poco quien eres, no pares ahora! –la otra persona metió sus dedos a la boca de Kassandra, dándole a probar sus propios jugos y ella los limpio gustosamente. Kassandra tenía la sensación de haberlo escuchado reír, pero fue tan fugaz y ella estaba demasiado distraída como para recordarlo. Una vez sus dedos estuvieron limpios, el misterioso compañero de Kassandra la tomó por la cadera par girarla y dejara sobre sus rodillas, sus manos aún estaban colgando de la cabecera pero Kassandra sostuvo todo su peso con sus rodillas. Las manos le agarraron las nalgas que apuntaban vergonzosamente hacia el atacante. Todos los dedos al mismo tiempo llegar a estar sobre los glúteos de Kassandra. Le arrancaron su ropa interior, con un tirón controlado pero potente y los pocos pedazos que se salvaron quedaron colgando del muslo de la chica. Unos labios le besaron la espalda a la amordazada chica que respingó ante el tibio contacto, empezando por la base de su cuello, aquella persona le hizo una línea de salvajes chupetones siguiendo su ...
... espina dorsal hasta plantarle un beso en cada nalga. No hubo tiempo de respirar, cuando el último fue dado, Kassandra recibió una fuerte nalgada que la tomó completamente por sorpresa. Le gustaba la agresividad de aquella persona. El golpe le mandó una sensación eléctrica y placentera por el cuerpo, lejos de que fuera dolorosa, había disfrutado de cada segundo de contacto. -Dame otra –suplicó la chica sin importarle sonar demasiado desesperada. Su suplica fue contestada por otra nalgada, una mano se apodero de su vagina nuevamente y dos dedos se deslizaron dentro de su chorreante cavidad con toda la tranquilidad del mundo. Kassandra no tenía tiempo de concentrarse en aquellos pequeños y traviesos invasores, pues las nalgadas llovían por todos lados, sacándole gritos placenteros. Cada nalgada era rematada por un beso sobre la castigada piel de sus nalgas mientras los dedos se abrían camino hacia las partes más secretas de la chica. Partes que ni ella había logrado alcanzar. En un descuido premeditado de su pareja, Kassandra había recibido una nalgada con demasiada fuerza, el golpe la mandó ligeramente hacia adelante y se golpeó la mejilla contra la cabecera de la cama mientras los dedos del misterioso atacante se clavaban en lo más profundo de sus ser. La vagina de la chica apretó con fuerza; había sido nalgeada hasta el orgasmo más profundo de su vida. Sus piernas perdieron toda su fuerza y cedieron completamente dejando a la chica colgando miserablemente de sus brazos aun atados ...