-
Patas arriba (XXI)
Fecha: 22/01/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anderson, Fuente: CuentoRelatos
... que me moría de ganas de abrazar a mi hermano como disculpa por todo lo que había pasado, no fui lo suficientemente rápido y cuando reaccioné el niño se había levantado de mi lado y se había colocado entre Vanya y yo para abrazarnos a cada uno con un brazo y luego volvió a sentarse como si lo que hubiera hecho fuera su máxima felicidad. Vamos, que no puedo pedirle más a la vida. Ylian El mes que el tío Yuri planeaba estar aquí terminó y ahora debía regresar a su casa, debo reconocer que fue poco lo que estuve en casa de mi chico, porque mi tío es una gran persona cuando está de buenas y este mes pareciera que estaba sólo para mí, supongo que sería el remordimiento. La verdad es que la pasamos genial, salimos por casi todo Madrid, no creo que dejáramos un restaurante, cine, teatro, museo o jardín sin visitar, cosa curiosa, siempre pensé que los museos eran aburridos, pero, por lo visto, todo depende de la compañía, mi tío Yuri es una enciclopedia de historia andante, da igual el período o cultura, él lo sabe, aunque no toca el tema del sitio de Leningrado, creo que aunque él todavía no nacía, pesa demasiado en su ánimo, igual que con la tía Kattia o con mis padres, yo no dejé que me afectara y Vanya creció lejos, así que supongo que por eso somos un poco más alegres. Sin embargo, mi tío Yuri tenía una última sorpresa reservada: antes de irse me dio un sobre sellado y me pidió que no lo abriera hasta estar Joel y yo solos sin que nadie nos molestase. Finalmente se ...
... metió al aeropuerto para subir a su avión y nosotros nos regresamos a casa. Joel decidió que comeríamos en su casa porque quería cocinar para mí y yo decidí dejarle hacer, he descubierto que esos detalles son mimos que no empalagan y que disfruto mucho más. Cuando llegamos a su casa nos llevamos una buena sorpresa porque no había nadie, al parecer decidieron salir a pasar el día fuera de casa y eso nos daba total y plena intimidad. Era el momento perfecto y Joel me lo hizo saber, así que saqué el sobre de mi bolsillo y lo detallé un poco más: era un sobre antiguo, tendrá unos setenta años y pesa bastante, no tengo idea de lo que es, pero la curiosidad y la ansiedad me está matando. Para colmo, está sellado y tuvimos que recurrir a un abrecartas del abuelo de Joel para no correr riegos. Finalmente pude abrirlo y flipé a colores: era una vieja medalla rusa y en la inscripción se leía “al gran valor y por no desfallecer”. Resulta ser el reconocimiento que se hizo a los civiles que sobrevivieron al Sitio de Leningrado cuando la URSS declaró a la ciudad como Ciudad Héroe, sé que era el mayor orgullo del abuelo y lo más preciado de mi tío Yuri, que incluso conservaba el sobre original en que fue entregada, que fue en el que nos la entregó. Eso sí, mi tío me puso una nota en el sobre que ponía: “Esto es paravosotros,oslo habéis ganado y no hay nadie mejor para guardarlo quevosotros. Vuestro tío, Yura”. Supongo que es hora, al igual que Joel, de asumir la tradición y la historia ...