-
Playa del deseo (parte 1)
Fecha: 24/01/2021, Categorías: Control mental, Autor: ninfaesclava, Fuente: RelatosEróticos
... todos mis amigos. Me levanté con esa idea en la cabeza y me mire en el espejo como aquella mañana pero esta vez todo era diferente, ya no era la niña miedosa que se tapaba los pechos para que no la miraran, todo lo contrario, quería que todos me vieran, quería gritar y gemir, incluso quería cambiar mi cuerpo para que sólo sirviera para una cosa... Sexo... Y no podía esperar un sólo segundo para mostrarle a todos mi nueva yo. Tome unas tijeras y recorte dos círculos en mi traje de baño, justo donde iban mis senos y los acomode para que estuvieran al descubierto. -Es perfecto, pero falta algo abajo. -Con la misma herramienta hice otro agujero en la entrada de mi vagina y metí dos dedos viendo mis fluidos escurrir. Era la imagen de la zorra perfecta, una que no aceptaría estar en una jaula así que abrí la puerta perdida en tal placer y camine hasta la recepción recibiendo cientos de miradas y comentarios de todo tipo, pero sólo podía escuchar a quienes me llamaban perra, puta o tetona, cosa que me encantaba, deseaba que me violaran y perdiera la virginidad que hasta hace unas horas guardaba con tanta cautela pero hasta ese punto ya no tenía valor alguno, simplemente me encantaba y pude segur caminando hasta desmayar pero en cuanto salí del hotel escuche un grito agudo de ...
... una de mis amigas, Fabiola para ser más exactos. -Ximena ¡¿que te paso?!, ¡¿Quien te hizo esto?!. -¿Hacerme que?, ¿mi nuevo atuendo?. -Reí descaradamente y me toque los pechos.- ¿no te gusta?, me lo hice yo. -¿Tu?, pero de que hablas, ¡tu no eres así xime!, reacciona. -Quizás tengas razón, Ximena no es así pero yo ya no soy Ximena, una puta como yo nisiquiera tiene derecho a un nombre decente. Al escuchar eso ella tembló y rompió en llanto, era obvio que no entendía aquel repentino cambió pero no me importada así que sólo me di la vuelta riendo un poco. -Tranquila desapareceré de tu vida y en cuanto regreses a la capital mejor avísale a mis padres que me quede a hacer una nueva vida aquí. Ya en mi habitación cerré la puerta de con llave para que nadie me molestara mientras empacaba y en cuanto termine salí con ropa normal sólo para no recibir más molestas "llamadas de atención" por parte de la policía. Como era algo tarde nadie me detuvo pero aún así lograba escuchar los llantos de mis amigas en la habitación de a lado, aunque sabía que en cuanto pusiera un pie fuera de ese hotel esas chicas ya no serian mis amigas. ---------------------------------------------------------- Este es mi primer relato, por favor comenten y díganme que les gustaría leer.