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Jugando con mi muñeco Chucky (Parte 1)
Fecha: 27/01/2021, Categorías: Gays Autor: Teenboy, Fuente: SexoSinTabues
Bueno, han pasado ya 5 años, pero lo recuerdo como si fuera ayer, si, aún recuerdo cuando mi madre trajo el muñeco que tanto había deseado, un Good Guy nuevo, impecable y en perfecto estado. Se de sobra ahora que se gastó un dinero considerable pero mereció la pena, gracias a él he descubierto mi homosexualidad, él me convirtió en su putito cada noche, aunque se que nadie me cree, es verdad y voy a contar todas las vivencias más importantes que tuve con el. Era verano, hacía mucho calor, por fin terminé las clases y empezaría el instituto el año que viene, el 8 de Julio era mi cumpleaños y mi madre me regaló un muñeco, el que deseaba tener desde que lo vi anunciado en televisión. Era el mismo que se utilizó en las primeras películas de Chucky, el muñeco diabólico. Esa noche me fui a mi cuarto y lo puse en la estantería que tenía cerca de mi cama, me lavé los dientes, me di un baño y me fui a dormir. Como hacía mucho calor me acosté en ropa interior, unos boxer ajustados cortos. Empecé a coger el sueño cuando escuché un ruido, abrí los ojos, todo estaba muy oscuro, pero la tenue luz de la luna que entraba por la ventana me dejaba ver algo, una silueta moverse, abrí bien los ojos pero seguía sin distinguirlo bien. Entonces miré la puerta, estaba cerrada como siempre, pero algo había cambiado, una silla estaba puesta de forma que no se pudiera abrir, atascaba la manivela, iba a levantarme cuando siento como algo subía por mi cama y se sentó a mi lado. Pensaba que estaba soñando, ...
... era el muñeco, se puso al lado de mi cara y acercó un cuchillo a mi cuello, me miró y puso su dedo en su boca. -No grites o te juro que te mato. Esas palabras sonaron en mi cabeza una y otra vez, estaba temblando, se supone que los muñecos no tienen vida, esto era un sueño, no, más bién una pesadilla. Con voz temblorosa le intenté hablar, pero me costaba bastante. -¿Que, que, qui, quieres…? Por favor, no me, ha, hagas nada… -Tranquilo, solo quiero ser tu amigo, vamos a jugar a un juego -¿Un juego? -Sí, el juego se llama, esconde tu alma, ¿Te apetece jugar? Fijé mi mirada en su cuchillo, no podía negarme, iba a meter su alma en mi cuerpo, como en la película, así que o intentaba huír o dejaba que lo hiciera, pero tenía mucho miedo y solo dije lo primero que se me vino a la cabeza. -Por favor no, no te introduzcas dentro de mí, haré lo que sea, cualquier cosa, pero no entres dentro mío… Entonces el muñeco se fijó en mí, me daba cuenta que mis palabras sonaron de una forma equivocada y él se dió cuenta, fue bajando la mirada hasta mis piernas, observaba mi cuerpo lentamente hasta llegar a mi cara de nuevo y me sonrió. -Sabes, aún no me has dicho tu nombre, entiendo que tengas miedo, no todos los días un muñeco te ofrece jugar a un juego placentero y que te gustará, llevo mucho tiempo sin poder follar y lo cierto es que esto me está excitando. -¿Como? No, yo no… -Calla, yo tengo el cuchillo, además, si haces lo que te digo y me dejas bien servido, prometo irme y no hacerte daño, ...