1. Núria


    Fecha: 31/01/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Charmander, Fuente: CuentoRelatos

    ... meterle la puntita de la lengua en el agujerito de su uretra.
    
    -Joder –suspiró-. Qué bien me conoces, Nuria.
    
    Yo entonces ya estaba cachondísima, tenía el coño empapado y quería su polla dentro. Dejé de chupársela y empujé suavemente su pecho para dejarlo tumbado en la cama, y me puse encima de él.
    
    -¿Quieres que te monte? –le pregunté provocativa, mordiéndome el labio inferior.
    
    -Oh, sí –respondió Marcos poniendo sus manos en mi cintura, listo para la acción.
    
    Me incliné y le susurré al oído:
    
    -Pienso follarte hasta dejarte seco.
    
    Tomaba la píldora desde hacía unos meses, además Marcos era un amigo de confianza, así que lo hacíamos sin condón. Agarré su polla lubricada por mi saliva y la dirigí a la entrada de mi aún más lubricado coño. Me dejé de caer de golpe y sentí cómo su polla se abría paso hasta lo más profundo de mí.
    
    -¡Ah! –exclamé más por placer que por dolor.
    
    La polla de Marcos era gruesa y yo me sentía bien llena. Empecé un ritmo rápido de cadera mientras me recreaba en el roce de su miembro contra el interior de mi coño.
    
    -Ohh… -gemí suavemente.
    
    También Marcos gemía debajo de mí, y me incliné para morderle el cuello, siempre me ha gustado morder.
    
    Cuando dejé su cuello y volví a enderezarme, vi que alguien nos espiaba a través de la ventana, que quedaba a unos metros en frente de mí. Como Marcos prácticamente estaba tumbado supe que el desconocido podía verme el cuerpo entero, incluso es posible que pudiera ver la polla entrando y ...
    ... saliendo de mi empapadísimo coño. Me puse roja y volví a bajar la mirada, pero no le dije nada a Marcos. Por alguna razón que entonces no comprendía, me ponía muy caliente saberme observada mientras follaba, y apoyando las manos en el pecho de Marcos empecé a cabalgarle mucho más rápido que antes.
    
    -Dios, Nuria –dijo entre gemidos.
    
    Le estaba montando frenéticamente, y me dio la impresión de que le quedaba poco para correrse.
    
    Se agarraba a mi culo y respondía maravillosamente a mis movimientos embistiéndome con fuerza. Yo volví a mirar a la ventana y el desconocido seguía ahí. Esta vez me demoré un instante mirándole. Se le veía un chico joven, no mucho mayor que yo, y aunque no era excesivamente guapo tampoco estaba nada mal. Me fijé en como recorría mi cuerpo con la mirada, y en cómo le excitaba. Pero lo mejor fue cuando alzó la vista y me miró a los ojos. Aunque enseguida aparté mi mirada de la suya muerta de vergüenza, una descarga de placer sacudió mi cuerpo desde mi cabeza hasta mi coño, que se tensó alrededor de la polla de Marcos y gimió. Me ponía a cien que aquel extraño supiera que yo sabía que estaba ahí y no solo se lo permitía, sino que además me encantaba.
    
    ¡Joder, sí! –grité bastante fuerte con la esperanza de que se me oyera fuera.
    
    Marcos también estaba encantado de verme más desatada que nunca, y enseguida noté cómo su polla se convulsionaba deliciosamente y cómo disparaba chorros de leche caliente contra el fondo de mi coño, todo esto sin reducir un ...