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Historias De Oficina -13-
Fecha: 05/02/2021, Categorías: Incesto Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... En primer lugar, me gustaría que me digas Mariza, No Ud. No Señorita. No Señora, simplemente Mariza, no me interesa ser tu Señora, me sentiría mejor si fuéramos amigas. En Segundo Lugar, me gustaría saber tu nombre. —Natalia, Señori…Me llamo Natalia – dijo sonriente – ¿Qué tienes ganas de cocinar Mariza? —No lo sé, mirare la cocina y me decidiré. Decidí Simplemente hacer unas verduras salteadas acompañadas con piezas de pollo sin piel, Natalia me observa divertida, aunque guardaba sus comentarios. —¿A qué hora llegara Víctor de la compañía? Ahora que no tengo mi celular no puedo llamarlo para consultarlo. —Oh, el Sr. Vaks ya ha vuelto de la compañía Srta. Márquez – la miro levantando una ceja – es decir, Mariza. —Bien… – suspire cansada – voy a decirle que la cena esta lista. Tapé las cacerolas y corrí hacia el despacho, entre sin siquiera golpear la puerta, dentro estaba Víctor y frente a el Luke. —¡Luke! – dije acercándome a abrazarlo – o Sr. Weber como prefiera – dije sonriente —Srta. Márquez, un placer contar con su presencia – respondió levantándose de su asiento y tomando su clásica postura. Hablamos durante algunos minutos de cosas sin importancia, hasta que m vista recayó en Víctor, mi Víctor, nos miraba sonriente, aunque parecía que su mente se hallaba a cientos de kilómetros. —Víctor… – sus ojos no se cruzaban con los míos, seguía mirando hacia la nada – ¿Amor? Su vista me localizo al instante, mostrándome una boba sonrisa, le ...
... dije que la cena estaría lista y me retire del despacho, prepare la mesa, lista para esperarlo, tome asiento en una de las finas sillas que rodeaban la elegante mesa de roble. Los minutos pasaron de manera lenta y tediosa, hasta que por fin apareció, se acercó con un paso tranquilo, casi seductor, pero en lugar de besarme como era mi idea solo se sentó dispuesto a comer, le serví primero a él, quedo maravillado con una comida tan simple tan cotidiana en mi vida, nuestras miradas volvieron a cruzarse estudiándose hasta que sin siquiera un aviso se abalanzó sobre mi besándome con desesperación, abandonamos la improvisada cena y subimos las enormes e imponentes escaleras hacia el segundo piso de la casa. —Momentos de sorprenderla Señorita – susurro en mi oído para después morderlo, haciendo que todo mi cuerpo se estremeciera. Me llevo hacia su habitación, pero en lugar de ir a la cama nos dirigimos al baño, el agua de la ducha comenzó a caer empezando a crear una densa cortina de vapor, la ropa duraría unos pocos instantes, sus manos recorrieron mi cuerpo, llenándolo de mimos y caricias, desprendió el botón de mi jean y lo bajo junto mi ropa interior en un solo intento, dejándola tirada en el suelo, me saque rápidamente mi blusa, sus labios estaban sobre mi cuerpo, recorrían mi cuello, poseían mis labios, mis manos deseosas e incapaces de esperar arrancaron todos los botones de su camisa, termino de sacársela mientras mantenía sus ojos sobre los míos sin perder detalles de ...