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Una familia muy normal - XIX
Fecha: 12/02/2021, Categorías: Incesto Autor: sayago19, Fuente: SexoSinTabues
... retrovisor y mueve otro espejo que tiene en el tablero y de cuya presencia no me había percatado. Tengo la certeza de que no es la primera vez que presencia algún encuentro erótico dentro de su unidad, así que decido darle un espectáculo más completo. Incorporo a mi prima y levanto su top, comienzo a chupar sus pechos; “No Ernesto, nos van a ver” Le respondo para tranquilizarla “no te preocupes, nadie se dará cuenta”, me parece ver un guiño de parte de nuestra chofer. Mi mano se pierde bajo la falda de Ana, y efectivamente no trae más prendas, comienzo a acariciarla con lentitud, jugando con su clítoris e introduciendo el índice en su cuevita mojada. “ya mero llegamos joven, ¿quiere que de una vuelta antes de dejarlos en el hotel?” pregunta atenta la taxista. “Por favor un poco más de tiempo” respondo mientras me aproximo al vértice de placer de Ana; Damos vuelta en Puente de Alvarado y después de pasar frente a varias sexoservidoras y transexuales gira en una calle para aparcar en el jardín ubicado atrás del Museo de San Carlos. El auto se detiene y dejo de saborear la cálida vagina de mi prima; “si me deja ver joven, no le cobro el viaje” me dice la mujer, “y si mejor se une, ¿cómo se llama?” le digo. “Georgina” responde y se coloca en el asiento trasero, una vez allí comienza a chupar los pechos de Ana, sus manos ansiosas sueltan su cinturón, baja el cierre y recorre su pantalón ...
... y pantaletas hasta medio muslo. Contorsionándome un poco mi boca va al vientre de Georgina, sabe diferente a Ana (un poco más salina) sin embargo es un gusto agradable. “Así nene, muy rico” musita, Ana deja escapar unos gemidos al sentir los dedos de Gina explorando su entrepierna y explota en un orgasmo. “ella ya termino, pero yo todavía no, ¿puede darme por atrás joven, por favor?” me dice al sentir como Ana afloja el cuerpo y comienza a acomodarse para dormir. Me paso al asiento del copiloto y me siento allí, lo hago lo más tras que se puede; Gina baja rápidamente y se coloca sobre de mi, su mano experta toma mi pene y lo introduce lentamente en su ano. Una vez dentro comienza a cabalgarme con avidez, toma mis manos y las pone sobre sus pechos, para después encargarse ella misma de estimular su clítoris. La adrenalina de saber que puede pasar una patrulla hace que la excitación sea mayor, después de pocos minutos eyaculo dentro de ella mientras el cuerpo de Gina se estremece en un orgasmo. Se levanta y pasa al asiento del chofer, arregla su ropa, mientras me limpio el miembro con unos pañuelos desechables. “gracias joven, estuvo muy rico, no traigo tarjetas pero píale una a Lidia; por si necesita algún viaje especial”. Le doy las gracias y continuamos nuestro viaje al hotel miño. Mientras avanzamos por plaza de la república, suena el teléfono de Ana:¡ Mi tío (o ex – tío) Javier