1. Mi primera cita con mi Ama del chat (4)


    Fecha: 19/02/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: servicial10, Fuente: SexoSinTabues

    ... Ja, ja, ja, ja, ja. Durante una hora estuve preparándome para la visita que me indicó llegaría para comer que es cuando terminaba su turno, a las tres de la tarde. Así vestido me dediqué a preparar la comida. Puse la mesa muy bien presentada. Mi sorpresa fue cuando en una de las veces que se levantó se dirigió a mí a la vez que su mano derecha me abofeteaba cruzándome la cara del derecho y del revés. • ¿Para quién es este tercer cubierto, imbécil de mierda?, somos solo dos personas para comer, creo que te has equivocado. ¡Explícamelo Nada! • Perdóneme mi Ama María, creía que me había dicho que vendría su amiga María José a almorzar. • Así es, en eso llevas razón, María José vendrá a almorzar y por eso somos dos personas, pero nadie más. Veo que en la mesa hay tres cubiertos. ¿Aún no sabes bien que tú no eres una persona?. Una sonora y fuerte bofetada cruzó mi cara a la vez que me decía. • Somos tus Amas María José y yo las que vamos a almorzar, dos personas. Tú no eres una persona, Nada. ¿Lo entiendes ahora?. Simplemente eres un perro. Sus bofetadas de derecho y de revés no cesaban de cruzar mi cara. • Tú solo eres mi perro y mi esclavo y como tal no mereces estar comiendo en una mesa a mi altura. Una vez que esté la mesa puesta vas a y te traes tu bol para comer que está en la cocina. Ya te diré yo cuál es tu sitio. Volví a la cocina a devolver el cubierto de más que había puesto y llevé el bol que me había pedido. • ¿Dónde lo coloco, mi Ama María? • Pues nosotras nos ...
    ... sentaremos juntas así es que tu bol ponlo aquí en el suelo, entre las dos. Así tanto Ella como yo nos encargaremos de preparar y darte la comida, tu comida. Termina de poner la mesa y vienes que te dé unas instrucciones. Me presenté ante Ella, me senté en el suelo y esperé. • Has de saber que tanto María José como yo somos bisexuales. Hemos mantenido una convivencia maravillosa durante varios años y por circunstancias ahora vivimos cada una en su casa. Pero seguimos siendo muy amigas, nos queremos, compartimos muchas cosas y por supuesto algo así como tú no podía dejar de decírselo para que Ella también disfrutara de ti como lo estoy haciendo yo. • Muy bien mi Ama María. Como usted desee, para eso le pertenezco. • Ahora límpiame bien las botas. Me gusta que brillen mucho. • Agaché mi cabeza y con mi lengua procedí a lamérselas muy bien. Eran unas botas altas de tacón muy fino de más de doce centímetros, de color negro. Le sentaban muy bien ya que al andar su contoneo era muy excitante y provocador. Mi boca no cesaba de generar saliva para así con mi lengua llena de ella dejarlas más lustrosas. • Mi Ama María, tengo la boca muy seca, me es muy difícil dejar sus botas brillantes como sé que a usted le gusta. • Me gusta que te sinceres conmigo. Tiró de mi correa, acercó mi cara a la suya y dejó caer en mi boca un salivazo enorme, caliente y verdoso. • Creo que podrás ahora seguir, ¿no te parece esclavo? • Gracias mi Ama María por ayudarme. Continué con mi tarea pasando mi lengua por ...
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