1. Ama sodomizada


    Fecha: 01/03/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: CalmaSola, Fuente: CuentoRelatos

    ... presionando hasta que el dedo fue entrando rompiendo la resistencia de sus anillos...
    
    Es mejor que te relajes, te será más fácil...¿ Qué se siente al ser tú la enculada, eh?
    
    Por toda respuesta solo obtuve un sollozo...
    
    Estuve un par de minutos follándola con el dedo, para pasar después a meter un segundo y un tercero. Este último costó que entrara, a pesar de la gran cantidad de lubricante que utilicé...pero al final acabó deslizándose bien...
    
    Cuando ella notó la punta de mi polla en su agujero dispuesta a perforarlo, gimió y noté que temblaba ligeramente. Tenía miedo, pero en ningún momento intentó escapar.
    
    Me costó mucho que aquel pequeño ( aunque ligeramente dilatado ) agujero albergara mi polla por completo. Le dolió bastante a juzgar por sus continuos quejidos y lágrimas. Pero no me detuve. Se la metí por completo y empecé a follarla, primero lentamente para que su ano se acostumbrara a mi verga y cuando esto ocurrió, con fuerza casi con furia.
    
    La agarraba por la caderas o por el pelo para hacer que se moviera al ritmo de mis ...
    ... embestidas y de vez en cuando descargaba algún azote juguetón sobre sus nalgas...
    
    Casi al final cuando, yo ya estaba a punto de correrme, ella empezó a moverse por si sola, así que mis manos se dedicaron a estrujar sus pechos y pellizcar sus pezones o a acariciar su coño y meter mis dedos en el...
    
    Me corrí en un largo torrente dentro de ella. Todas mis frustaciones y toda mi obsesión con su culo, salieron junto a mi semen...
    
    Cuando me separé de ella, no se movió. Vi como un pequeño hilillo de semen salia de su agujero. Pero ella no hizo nada. Ni siquiera me miró...
    
    En aquel momento pensé que tal vez ella esperaba que yo hiciese algo para que lograse el orgasmo. Pero no me dio la gana hacerlo...
    
    La había convertido durante un rato en mi perra y quería que siguiese siéndolo más tiempo, así que decidí dejarla como estaba, tal y como había hecho ella conmigo en muchas ocasiones...La dejaría excitada y sin poder masturbarse. Con el culo dolorido...
    
    Unas pinzas en sus pechos...si, ¿ Por qué no ?
    
    Mi tiempo como dominante había comenzado... 
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