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EL PRÉSTAMO Y LA VENGANZA
Fecha: 03/03/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Anónimo, Fuente: SexoSinTabues
Mi matrimonio había terminado y empezaba la etapa de juicios para la manutención de mis 2 hijos; con 30 años una figura que recuperé para reconquistar a mi ex seguía trabajando en la empresa de siempre y ahora necesitada por las deudas que me dejó pensé en pedir un préstamo. Según lo establecido como vox populi el encargado (60 años)lo aprobaba en la cama y mi rubia cabellera acompañada de buenos senos, cintura elegante y cola prominente no creían esa versión dado que a muchas de las mujeres que trabajaban allí se los habían otorgado y sin desmerecer a nadie digamos que muchas no eran para nada agraciadas pese a que mas de una cuando les preguntaba como eran los trámites me contestaban mirando el piso. Cuando llegué al límite de mis posibilidades y sin repuesta de mi ex de hacerse cargo y temiendo el embargo de mi sueldo previo pedido de cita fuí a la oficina de mi jefe de planta. Fue al final de la jornada con el sector caso vacío y su secretaria se despidió con mirada fulminante quedando con el capo a solas. Para resumir era un poco lo establecido para solo aprobarlo y dado que no lo conseguiría en otro lado accedí a su "prueba" de un sí. Hacía tiempo no tenía sexo y en este caso el abrió mi blusa para empezar a lamer con una tremenda fascinación mis pechos, yo estaba parada y el agazapado subiendo sus manos por la parte posterior de mis piernas y acariciar mis nalgas, en un momento sin dejar mis tetas levantó la vista y esquivé su mirada, sonrió sin soltar los pezones y yo ...
... ya sentía algo de asco pero tambien si me concentraba me calentaba, escarbó en mi sexo previa bajada de bombachas y de una manera casi inconsciente abrí mis piernas. retiró su mano y por vez primera dejó de chuparme las tetas para frotar su pulgar y anular entre sí sonriendo con sorna al notar mi flujo y fue cuando empezó a pasarme la lengua por el cuello. Entendí que su placer era doblegar a la mujer que le pedía; como un violador gozaba de su poder y entonces si consideré la posibilidad de que las había cogido a cambio de un préstamo. Me pasó la lengua por la cara y evité su boca mirando el piso; me tomó de la pera y pasó su lengua por mis labios diciendo vestite y andate estas aprobada mañana tenés la plata. Lo hice tan rápido como pude pero consternada porque no había pasado mas allá de un manoseo o tal vez era impotente. En casa me sentí tranquila pero algo excitada y a la noche después de cenar con mis hijos me masturbé con él. Al otro día tenía que retirar el dinero y bajo las mismas condiciones fuí a recoger la plata. Estaba en el escritorio me pidió que la contara y al empezar a hacerlo el se ubicó detrás mío, me bajó los jeans y empezó a restregarse y sentí como una buena pija crecía en el roce con mi tanga. Bajó la misma para sumergir su cara en el culo y por vez primera supe lo que era un beso negro, abrí las piernas lo mas que pude ya que los jeans no me dejaban mucho y el se colocó de tal manera que con un ruido de chancho me chupó la concha. Yo se la refregaba ...