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La princesa de papi 1
Fecha: 05/03/2021, Categorías: Incesto Autor: RodLiss, Fuente: CuentoRelatos
... mujer… y ver esos movimientos— mis piernas se aferran a sus caderas por alguna razón, sabía perfectamente que la parte más escondida de mi estaba respondiendo. Puedo sentir cómo su paquete se acaricia a mi coño. —¿Que movimientos?— las manos de mi padre se aferran mas a mi cintura. —Montando ese simulador que has dejado completamente húmedo… cómo tus bragas— mi interior se aprieta ante sus palabras. Me sorprendió de sobremanera escucharle hablarme asi, a mi.Su hija. —Papi… te molesta que tenga mis braguitas mojadas?— susurro. Noto cómo sus manos bajan lentamente, acariciando mi espalda hasta llegar a mis nalgas, donde aprieta sin piedad. —¿Porque me molestaria que estuvieran mojadas?— cuestiona, su mirada es intensa, cómo pocas veces había logrado ver. —Porqué soy tu princesita… azúcar morena— murmuró acariciando pecho. En otro momento jamás hubiese pensado en esto, estaba siendo todo lo que Stacy una vez metio en mi cabeza. Todo eso que me parecía asqueroso y enfermo ahora me provocaba morbo. En ese momento me di cuenta que, todo lo que mi mejor amiga fantaseaba, lentamente yo lo hacía de igual forma y quizá con más intensidad a tal punto de hacer algo prohibido realidad. —Eres la tentación que jamás imagine tener— su voz sale agitada. —Dime porqué— acerco mis labios a los suyos mientras muevo mis caderas, deseando sentir lo que ahora con certeza podía decir, era su erección. —Porqué es enfermizo, morboso, el deseo que tengo por metertela— dejó ...
... escapar un gemido, se encuentra manoseando mi culo, sus ásperos dedos acarician mi piel, dejando a un lado la falda sus manos ya están sobre mis bragas. —Porqué llevo fantaseando con mi princesita… desde hace mucho— tras aquellas palabras su dedo índice presiona contra mi ano. —Papi— no dejo de mirar sus ojos azules, no dejo de ver su excitación, estoy fascinada. —¿Desde hace cuanto?— mi voz cada vez es más aguda y baja, cómo si mi cuerpo se tragara todo lo que sale de mi boca. —Desde que llegaste a la adolescencia… ese jodido desarrollo… verte en bikinis, verte en esa ropita tan ajustada, queriendo mostrar tus tetitas, tu culo tan redondo y duro… Porqué me torturas, princesita— su respiración sale muy caliente. Camina conmigo en brazos, entonces me estampa contra la pared y con su salvajismo mueve la braga. Quizá la rompió. —No sabía que causaba eso en ti… papi— muerdo su labio inferior no tanto para no dejar marcas. Extrayendolo hacia mi chupandolo. Por parte de mi padre un gemido se manifiesta, dándome el placer que quiero. Nuevamente me aprieto en mi lugar más sensible. —Oh, princesita— me azota una nalga. —Eres una traviesa mas mala que la Stacy, esa amiga tuya— sonrió porque en realidad no sabía que este lado existía en mi. —Dime papi… ¿Te gusta el culo de Stacy o el mío?— él sonríe, gimió sonoramente al momento que sus ásperos y fornidos dedos acarician mi clítoris. Mis piernas tiemblan cómo si tuvieran untic nervioso. —El culito de Stacy está ...