1. (8) Cuestión de bragas


    Fecha: 09/03/2021, Categorías: Microrelatos, Autor: Mister Neron, Fuente: CuentoRelatos

    ... beso.
    
    -Que te de un beso tu puta madre, cabrón –se la sacó Ana y se bajó-. Como vuelvas a pedirme eso te mato, ¿me oyes? ¡Te mato!
    
    -Vale, vale.
    
    -Gilipollas…
    
    -¿Qué pasa? –se preocupó la secretaria.
    
    -Este imbécil de turno, que se ha enamorado de mí.
    
    -¿Te ha pedido un beso o qué?
    
    -Como todos. Son escoria. Ven un chochito bonito y ya se matan entre ellos.
    
    -¿Le fastidiamos?
    
    -Claro. ¿Cómo?
    
    -Hey, tú, gilipollas, mira. –Y la secretaria besó apasionadamente a Ana durante dos minutos. Al minuto el hombre se levantó furioso…
    
    -Putas de mierda.
    
    … y se visitó.
    
    Al tercer minuto, ambas separaron sus lenguas entre babas que colgaban del mentón.
    
    -Mmmmmmm… ¿follamos? –se calentó Ana otra vez.
    
    -Este es mi whatsapp. Llámame en una hora y seré tuya –enseñó la secretaria su tarjeta personal. Ana quiso cogerla, pero ella lo retiró un momento, como jugando. Ana lo volvió a intentar y esta vez sí la dejó. Ambas rieron.
    
    La secretaria y Donovan se sentaron frente al HP para concretar con el señor Hefner.
    
    -Ya eres Playmate de Málaga –la informó la mamporrera.
    
    -¿En serio?
    
    -Claro. Así se consiguen los puestos de trabajo. De ...
    ... rodillas y con la boca abierta. Ellos mandan y hay que adaptarse a lo que la polla dicte. Es la ley patriarcal. Todas mis amigas tienen un sueldo de dos mil euros no por su eficacia laboral sino porque tienen a sus jefes bien contentos, tú me entiendes, ¿no?
    
    -Totalmente.
    
    -¿Quieres un ascenso? Mamada al jefe de sección y a vivir de puta madre.
    
    -¿Tú eres Playmate?
    
    -Sí, claro. Seis pollas tuve que mamar para serlo, entre ellos mi manager.
    
    -¡Choca!
    
    -¡Yeahhh! ¿Nos duchamos juntas?
    
    -Vale, genial.
    
    -Y luego follamos, ¿te apetece?
    
    -Me apetece mucho.
    
    Y ambas corretearon riendo hasta el cuarto de baño.
    
    -Hey, Ani, echa el pestillo a la puerta. No me fío de ese Donovan. Es capaz de entrar y violarnos a las dos.
    
    -¿Tu crees?
    
    -Ya lo hizo en el Ritz de París y en el de Londres. El muy cabrón a una le metió sus bragas hasta la tráquea y casi la ahoga. Ya te digo. Donde hay ley hay polla.
    
    -Ven aquí, so puta –se abalanzó Ana encima y la besó con ardor.
    
    -Mmmmmm, cómo besas, cabrona…
    
    -Pues al lío –la agarró Ana por el culo y la llevó al plato de ducha. Abrieron el agua caliente y ahí empezó una hora de sexo lésbico frenético. 
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