1. Una familia distinta y muy especial


    Fecha: 16/03/2021, Categorías: Incesto Autor: KarlaSuarez, Fuente: SexoSinTabues

    ... putita es, quiere que la comas el coño. Y a mi hermana: . - Anda, hija, aprende a chupar una polla, que pronto empezarán a metértela en la boca. Mi madre siempre nos hablaba claramente del sexo, lo que hizo que desde el inicio lo viéramos como algo natural, por lo que podíamos pensar que todo eso era algo que quizás todos hacían a nuestra edad, pero pronto nos dimos cuenta, de que nuestra familia era un poco especial, distinta a las demás, y que no podíamos compartir nuestras experiencias con todos los que no estuvieran en nuestro círculo. A veces solía dejarnos solos en la cama, para que siguiéramos jugando entre nosotros, mientras ella hacía otras cosas y mi hermana siempre acababa pidiéndome que me pusiera encima de ella y le metiera la polla, como veía que hacían a mamá, pero la mía era todavía pequeña para poder darle el placer que ella buscaba, aunque los dos disfrutábamos mucho de esos juegos experimentando ya a esa edad todo tipo de prácticas, incluso el anal que a ella la gustaba mucho también. También era habitual que por mi casa pasaran muchos amigos y amigas de mi madre, para tener sexo con ella, lo que nosotros veíamos sin ningún límite, con gran interés por mi parte, provocando que ellos se fijaran en nosotros y que nos invitaran a participar de esas relaciones, a lo que mi madre no ponía ninguna pega, por lo que empecé a ver a mi hermana con 7 u 8 años chupar sus primeras pollas adultas, unas pollas que ni la cabían en la boca, pero que pronto empezaron a ...
    ... despertar un vicio que llevaba en la sangre y del que sigue disfrutando hoy en día. Ahora soy consciente de como los amigos de mi madre valorarían esa posibilidad de que una madre compartiera su sexualidad con la de una hija de esa edad, y el tremendo morbo que debían sentir en esos momentos, aunque en un principio no tuvieran una predilección especial por las niñas, verse en algo así provoca inevitablemente una descarga de adrenalina por estar experimentado algo a lo que nunca es fácil de acceder. Mi hermana al ver como follaban a nuestra madre, pedía para ella también lo mismo, lo que provocaba la sonrisa de sus amigos, pero también su morbo por poder hacerlo, aunque mi madre nunca se lo permitió hasta que lo creyó oportuno, dejándoles solamente que frotaran su polla con el coño de mi hermana hasta que se corrían en él, aunque llevados por la enorme excitación de tener su polla entre las piernas de una niña de esa edad, hacían pequeños intentos por penetrarla, que poco a poco iban abriendo su vagina, aprovechando los descuidos de mi madre para poder metérsela un poquito más cada vez, dando pequeños gritos mi hermana que alertaban a mi madre y ella regañaba a sus amigos: . - ¡Eh! No hagas daño a la niña. . - Pero si es ella la que me lo está pidiendo. . - Pues tú no la hagas caso, que es pequeña todavía para eso. Mi hermana, ya desde esos primeros momentos, con su sensualidad y forma de actuar con los hombres, les volvía locos y durante estas visitas de los amigos de mi madre no ...
«1234...11»