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La libidinosa tía de mi novia
Fecha: 21/03/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: zorro_en_celo, Fuente: xHamster
... profundidades sexuales del agitado chochazo de la ramera libertina Cristina.—¡jode a esta puta zorra! —bramaba Cristina jadeando.La muy morbosa se ladeaba para tocar mi pecho y mirar mi cara de macho morboso, al tiempo que taladraba y perforaba el burbujeante chocho de esta golfa licenciosa de Cristina. —¡ah!, ¡ah!, ¡ay así!, ¡ah!, ¡ah!, ¡uff!, ¡así, cabrón, así!, ¡jode a esta puta zorra!, ¡dame rabo, cabrón! —vociferó jadeando Cristina.A la par que proseguía barrenando el borboteante y febril chocho de Cristina, ella adelantó su pierna para tener una mejor jodienda.—¡jódeme más!, ¡dame más, cabrón!, ¡jode a esta puta viciosa! —exclamó Cristina viciosamente.Yo la tocaba su teta izquierda y ella se desgañitaba, gemía, ululaba y resoplaba del inmenso placer que le daba al ser jodida en esta postura.—¡oh, sí!, ¡dame rabo, cabrón!, ¡jode a esta puta guarra! —bramaba Cristina jadeando mucho.Cambiamos de postura y esta zorra depravada de Cristina, se tumbó con las piernas en alto para que la clavara bien duro mi dura verga de semental libertino y llegara a mas profundidades sexuales.—¡oh, sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí! —rugió Cristina como una zorra en celo.Cristina tenía su pierna izquierda en mi hombro derecho y la derecha la dejaba relajada y yo la follaba con hambre. La golfa Cristina proseguía lanzando y soltando "ayes" de placer carnal al tiempo que bramaba de placer.—¡uff!, ¡sí!, ¡sí!, ¡sí! ...
... —bufaba Cristina.Yo la tocaba su teta izquierda con mi mano derecha y ella se frotaba el clítoris con deleite y continuaba gimiendo, rezongando, ululando y resoplando de deleite carnal. —¡jodeme!, ¡sí!, ¡jodeme!, ¡dame rabo, cabrón!, ¡sí!, ¡sí! —gritó lascivamente Cristina.Se incorporó un poco y ella se tocaba la otra teta y recibía y recibía más empellones en su hirviente chochazo de golfa obscena.—¡dame rabo, cabrón!, ¡dame rabo! —bufó Cristina.La muy guarra, estaba encantada y embelesada de ser jodida en esta postura y parecía no querer acabar y se ponía más y más cachonda y mantenía sus muy libidinosos jadeos que aumentaban y acrecentaban mis lascivas ganas de no parar.—¡sí!, ¡sí!, ¡jodeme!, ¡jodeme más! —mandó Cristina jadeando.Después de darla el último empellón a su hirviente chochazo, saqué mi rabo y poniéndome delante de esta sucia fulana de Cristina, volvió a mamar mi rabo con embeleso y deleite y no quería que esta placentera mamada acabara, pues me encantaba verla disfrutar como lo hacía.—¡dame tu puta lefa, cabrón!, ¡la quiero toda para mí! —me decía mientras abría su boca y se relamía de gusto la muy zorra.La guarra de Cristina seguía pajeándome más y más y salieron más cuajarones de lefa que fueron a parar a sus maravillosas tetas de silicona que tan burro me ponían.Finalmente, me limpié el rabo, me vestí y le agradecí el buen rato que medio dándola un beso con lengua y quedando para otro polvo.