1. Mis primeros años en la sexualidad


    Fecha: 22/03/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: LARRY1954, Fuente: SexoSinTabues

    Bueno mi relato es así: Después de regresar de la escuela, me bañé, me cambié de ropa, y me senté a leer un libro. Suena el teléfono y es ella. Me pongo contento al escuchar su voz al otro lado del auricular y le pregunto qué hace. Ella me contesta que está triste y me pide que vaya a su casa para que le ayude a arreglar su cama que tenía salidos unos tornillos y que hacía mucho ruido. Me dio la espina que sólo era una excusa para que yo fuera a su casa. Y fui. Cuando toqué la puerta, abrió y me recibió con un vestidito en tela muy suave, transparente que se les veía unas pantaletas pequeñas. Traía una blusa a medio botonar, con escote profundo. Me platicó lo que tenía su cama. Y si en efecto, tenía sueltos unos tornillos y después de revisarla y repararla con herramienta que ella me había dado, se acostó en ella para asegurar que ya no hacia ruido y, de repente se puso a llorar. No me gustó mucho el drama y mejor le dije que iba a casa. Elle dijo que me esperara que no me fuera tan pronto y que me sentara un rato en la cama a su lado para platicar y que le dijera cuánto le cobraría por la reparación de su cama. Le iba a decir que no era nada, pero no alcancé a decirle cuando empezó a contar de su vida matrimonial, que su marido no la satisface totalmente y que por eso ya no estaba con él, y me dijo que por muchos años había maldecido a los hombres porque nada más se montaba en ella y se venían sin importarles lo que ella necesitaba, dejándola a medias y que desde mucho ...
    ... tiempo no había tenido relaciones. Que las vecinas, le habían contado de mí, y hasta ahora se animó a que la visitara, y la excusa fue reparar su cama, para que al estar juntos, no hiciera ruido. Hubo un momento en nos miramos yo le acaricié el rostro y le dije que era muy bella que no se apurara que pronto conocería a otro hombre que la comprendiera. Ella me dijo que quería que fuera yo el que la consolara y que de esa forma al entregarse a mí, sería la forma de pagarme lo de la cama. Se levantó y prendió un cigarrillo estimulante y sirvió dos vasos de brandi. Fumamos por un rato y tomamos las copas. Me pidió que si le podía darle un masaje en su espalda ya que se sentía agotada. Para tal efecto, le dije que se volteara boca abajo. Ya tenía en el buró unos aceites de almendras, coco y vainilla. Le unté los aceites por todo su cuerpo, mientras lo hacía le iba desprendiendo su ropa. Luego inicié un masajeo más profundo desde la nuca a los hombros sus hombros y cada vez que rozaba su piel con mis manos sentía un cosquilleo en mi verga, por los efectos del cigarro y las copas. Su piel era muy sensible a mis caricias. Le pedí que se volteara hacia arriba y quedaron ante mí sus pechos desnudos. Puede sentir con mis manos sus pezones erectos. Frotaba sus dos senos con mucha delicadeza. Frote su torso, bajando hasta su ombligo aterrizando en su clítoris. Hasta que su cueva profunda empezó a humedecerse. Subía y bajaba del clítoris a los labios vaginales, así estuve un bien rato. Su ...
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