-
Las cinco amigas
Fecha: 28/03/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: nelidagramatico, Fuente: RelatosEróticos
Hace tanto tiempo que no tengo un orgasmo que ni siquiera estoy segura de lo que se siente. Sé que jamás tendré otrto en mi vida, pero hace mucho que no me importa. He aprendido a vivir así y a disfrutar cada relación sexual. Sí, tengo una vida sexual y me encanta. El hecho de que no me pueda correr no la hace peor. Dejadme que vuelva la vista atrás y os cuente algo de mi. Nací como varón hará aproximadamente treinta años, creo. Todo ese periodo de mi vida está bastante confuso. Mi aspecto de entonces no importa en absoluta, dado que fuí alterada para ajustarme a los deseos de mi propietario cuando me compró hace ya dos años. Recuerdo que yo era un solitario, sin familia, prácticamente sin amigos y con un trabajo aburrido en el que estoy segura que nadie me echará de menos. Todo empezó en octumbre de 2006, cuando eché el curriculum para un cambio de trabajo. Se suponía que era similar al que tenía, como contable de una pequeña oficina que era parte de una gran empresa. Sin embargo, el sueldo era mucho mejor que el que me pagaban en el que era mi empleo. Se suponía que tendría que irme a un oscuro país africano durante al menos un año, pero lo ví simplemente como una oportunidad de conocer nuevos lugares, dado que nada me ataba a mi ciudad. Después de algunas pruebas escritas y psicotécnicos y una entrevista personal con lo que parecía ser un psicólogo, sólo quedamos cinco candidatos. Todos varones. No conocía a ninguno. Han pasado dos años, pero ya tengo serios ...
... problemas para recordar sus antiguas caras y cuerpos. Sin embargo, hoy, esas cinco personas son mis mejores amigas. De hecho, son mis únicas amigas, si no contamos a sus respectivas parejas y a la mía, claro. Los hombres que nos compraron. Sin embargo, no los vemos ya como "propietarios" porque los amamos profundamente. Tan sólo nos quedaba por pasar un examen médico. Si estábamos sanos, los cinco firmaríamos los contratos y empezaríamos a trabajar con ellos de inmediato. Se encargarían de todo con nuestras antiguas empresas, los que las tuviéramos. Yo estaba el primero en la sala de espera. Era el único adyacente a la puerta y podía oir lo que los médicos hablaban en el interior de la habitación contigua. Era algo tan sumamemente extraño que no podía creerlo: —Entonces, decidido. De acuerdo con los requerimientos recibidos, el primero será convertido en una mujer rubia, de unos veinticinco años aparentes. Tendrá grandes tetas de aspecto falso... ¡Ah! Y será castrada. —Muy bien —dijo una segunda voz, como si fuera lo más normal del mundo— ¿Y qué hay del segundo? —Lo convertiremos en una joven morena, de unos veintitrés años. Tendrá pechos diminutos y naturales, y mantendrá su capacidad sexual intacta. No tocaremos nada por ahí debajo. —De hecho, será el más afortunado de los cinco —rió una tercera persona. Me aparté discretamente. Continuaban hablando sobre los restantes candidatos, pero pero no quería arriesgarme a que me pillaran y no escuché más. Existía la ...