1. Lo que pasó despues de la noche de Año Nuevo I - El regalo de Reyes


    Fecha: 29/03/2021, Categorías: Incesto Autor: Kalinero, Fuente: SexoSinTabues

    ... quité el camisón. Noté una brisa fría que hicieron que mis pezones se erizaran. Me puse el sostén, y luego, me cambié rápidamente de bragas. Me sentía desnuda delante de Carlos con aquella ropa. Desnuda y atractiva. Carlos me miró entusiasmado. -¡Vaya! ¡Estás divina!- Se acercó y me cogió por las caderas. Estaba frente a él y no podía apartarme. No me apetecía apartarme. Me sentía atractiva y sexy y quería disfrutar de aquel momento. –El problema es que no tienes con quien disfrutar de esta ropa- Me dijo Carlos. Pero estaba claro que él si iba a disfrutarme. Me besó en la boca. Un beso cálido y sensual que hicieron que mi mente se quedara en blanco y se me abrieran los labios. Me entregué aún más al sentir las manos de Carlos en mis nalgas. El beso se interrumpió y se volvió a iniciar varias veces. –También te he comprado otro regalo, por si este no surtía efecto – Y me dio otro paquete. Lo desenvolví y me extrañó ver unas esposas. -¿y esto?- Le dije extrañada pero sin querer darle importancia. –No sé. Las vi en el sex shop y no estaban mal de precio. Siempre me han llamado la atención estas cosas. - Dejé las esposas sobre la mesita y le besé – Hoy no te va a hacer falta eso, cariño- Lo cogí de la mano y me lo llevé a mi dormitorio. Me senté en la cama y le bajé los pantalones del pijama y los calzoncillos. Su pene estaba poniéndose erecto. Lo cogí con una mano y tome sus testículos con la otra. Acerqué mi boca a su glande y saqué la lengua para rozar. Lo rocé y lo lamí ...
    ... mientras sentía el resto de su miembro crecer en la mano. Mientras le ordeñaba los testículos con suavidad. Pasé mi lengua por el tallo de su pene varias veces, hasta la punta de su pene, donde una gotita asomaba. Luego me metí el glande en la boca y lo chupeteé con la lengua y luego, me fui comiendo todo su miembro y empecé a hacerle una felación, moviendo mi boca una y otra vez alrededor de su pene, que entraba y salía. Carlos me cogió de la cabeza con las dos manos y la separó de su pene. -¡Ahora te vas a enterar!- Me empujó, de forma que dejé de estar sentada para estar tumbada en la cama. Me cogió los bordes de la delicada tanga, y tiró de ellas hasta sacármelas de una pierna. La enrolló en el tobillo de la otra pierna. Yo estaba quieta, expectante. Carlos se deshizo de los pantalones del pijama y de los calzoncillos, que tenia a la altura del tobillo, y en un gesto lleno de vigor, se quitó la parte de arriba del pijama y la camiseta. Entonces puso mis piernas sobre sus hombros y me cogió de los muslos. Sentí la punta de su pene en los límites de mi vagina, Carlos me la metió sin más miramientos. Me penetró hasta el fondo. Hasta hacerme sentir su vientre entre mis piernas y la parte delantera de sus muslos en mis nalgas. Gemí de placer. Me bajé los tirantes del minúsculo sostén y atrapé mis pechos con mis manos. Carlos se inclinó ligeramente sobre mi cuerpo. Mis piernas flexionadas le servían de sostén. Comenzó a mover las caderas, mirándome fijamente a los ojos, con las ...