1. Mateo (II)


    Fecha: 30/03/2021, Categorías: Dominación / BDSM Autor: Anónimo, Fuente: RelatosEróticos

    ... sentía que se había convertido en un bufón, mientras ella se reía teniéndose la boca del estomago, a tal punto que tuvo que salir de la cocina gritándole entre sollozos de risa desde afuera. ôNo eres nada Mateo, ja, ja, ja...ö. Mateo vio cómo se alejaba ella para la piscina, desde la barra tipo americano de la cocina que da a la sala que esta a su vez tiene un inmenso ventanal que deja ver la piscina desde el interior de la casa. Todavía con la rabia reflejada en su rostro él termina de preparar el almuerzo y aprovechando que Janeth no se ve por los alrededores, se come un trozo de carne que preparó extra con un pan y un poco de limonada, pero su poca fortuna se hizo notar justo cuando se estaba masticando el último pedazo de pan, una tosecita de que es lo que pasa aquí, le llamó la atención, se trataba de Janeth que se encontraba parada justo a sus espaldas en la barra de la cocina, Mateo voltea angustiado y con voz temblorosa le dice estas palabras a Janeth. ôHola, solo fue un bocadito y nada más.ö Janeth sin dejar de mirarlo, se comienza a secar el cabello con la toalla y de forma calmada le dice. ôSírveme el almuerzo que luego arreglamos cuentas.ö Parece ser que Mateo se salvó momentáneamente de la reprimenda a causa del hambre de su señora. Ella toma los alimentos lentamente, cada que se manda una cucharada a la boca, Mateo siente que su incertidumbre se acrecienta, pero esto él lo disfruta, pues ya sabe que se ha hecho acreedor a un castigo y esta es una idea ...
    ... agradable dentro de su extraña fantasía. Al terminar de comer ella le dice indiferentemente a Mateo. ôTráeme los cigarrillos de mi bolso.ö Esto es decepcionante para él, pues ya se estaba imaginando el susodicho castigo, aún así cumplió con la orden, cuando entró con los cigarrillos a la sala, notó que ella se había regresado para el borde de la piscina a tomar el sol, entonces se desplazó hasta allá y le entregó los cigarrillos con el encendedor. ô¿Algo más?ö le pregunta él como con la intención de refrescarle la memoria a la calmada mujer.öNo, gracias, si necesito algo yo misma lo tomaréö Mateo intrigado por la extraña actitud de ella, intenta provocarla. ô¿Puedo bañarme en la piscina ?ö----öHaz lo que quieras, yo en el momento sólo quiero darme una siestecita.ö Mateo desconcertado insiste. ô¿Segura de que eso es lo que quiere? ----öSegura, ahora déjame dormir por favor, ah, y no vuelvas a usar ese delantal, se te ve ridículo .ö ahora Mateo sí siente que su fantasía esta siendo ignorada, entonces se sienta en el suelo, a los pies de Janeth y detalla con la mirada ese cuerpo de mujer, sus ojos recorren cada cicatriz en la piel de esa musa y como en muchas ocasiones, quisiera saber qué piensa ella con respecto a él, si realmente lo odia o es por seguirle el juego erótico, tal vez sea sádica realmente y por eso se siente atraída por él de tal manera que decidió traerlo a este sitio, para gozar de sus placeres más ocultos durante un tiempo y en plena libertad, para después volver al ...
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