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Historias De Oficina -4-
Fecha: 04/04/2021, Categorías: Sexo con Maduras Autor: Danuss, Fuente: CuentoRelatos
... quiero … ―Tranquilo Víctor, yo te entiendo… vamos te llevo a casa. Las calles estaban desiertas, a mitad de camino me di cuenta de que no había avisado a Lorena que me iba, saqué mi celular y le envié un corto mensaje… “necesitaba irme, inventa algo a nuestros invitados” la respuesta fue rápida y directa “ya me encargué, descansa mi niño”. Al llegar fui directo a mi habitación, me senté en mi cama y saqué el paquete que lucio me había traído, tomando uno de esos cigarrillos lo encendí y aspirando profundamente de él me tendí sobre mi suave colchón conteniendo la respiración durante unos segundos y a medida que liberaba el aire de mis pulmones me dejaba arrastrar por su influencia, sumergiéndome en mis recuerdos, a mi mente llego la imagen de victoria y de esa primera cita. Luego de pedir disculpas, Victoria solamente tenía sonrisas para mí, nos dirigimos al centro de la ciudad, aunque lo que había pasado se encargó de sacarnos la poca hambre que teníamos, caminos en silencio durante muchos minutos, no sabía por dónde empezar. ―Asique… donde aprendiste a pelear así. - dijo ella rompiendo el silencio que reinaba entre nosotros después del incidente. ―Papa me enseño, cuando tenía tiempo en su ajustada agenda hacíamos muchas cosas juntos… jugar, contarnos nuestras metas, hablar de nuestras vidas…en una de esas charlas le conté que me sentía intimidado por algunos de mis compañeros y como respuesta me enseño como pelear. ―Ya veo… ¿no te enseño que no ...
... debes pegarles a las mujeres? - dijo con una sonrisa ―Yo… lo lamento muchísimo Victoria…- agachando la cabeza ―Eyy Vic…solo bromeaba- paso sus manos alrededor de mi cuello- nunca nadie me había defendido de esa manera. - me estaba poniendo nervioso ―Ven quiero mostrarte un lugar… Comenzamos a caminar hacia las afueras de la ciudad, una de las colinas aledañas tenía un mirador que era famoso entre los jóvenes de nuestra edad debido a que era allí donde se dirigían a liberar sus pasiones, la expresión de ella cambio, su seño se frunció al ver el lugar al que nos dirigíamos. ―Ya sé lo que pasa por tu mente, pero no vamos a ir al mirador…hay un lugar en esta colina que solía frecuentar con papá cuando era más joven. - ella solo se limitó a seguirme ahora más relajada. Entramos en el mirador y lo atravesamos sin siquiera detenernos cerca de una de las arboledas circundantes había un pequeño camino fuera de la vista, que conducía hacia el interior de ese pequeño bosque, en él se encontraba un enorme árbol que ocultaba la entrada a una pequeña cueva, victoria tomo mi mano y apoyo su mentón en mi hombro, podía notar que comenzaba a asustarse, al entrar en la cueva caminamos unos pocos metros y luego de pasar por un pequeño conducto ingresamos a una gran “sala” la poca luz que ingresaba desde el exterior fue suficiente para que pudiera encontrar un pequeño farol a gas que al encenderlo inundo la cueva con su luz permitiendo que se aprecien las comodidades que allí se ...